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Empresas proveedoras se adaptan y proyectan el futuro del sector

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«La preocupación principal del proveedor minero local en este momento es el trabajo. Estamos en un momento de transición en el que muchos proyectos que estaban en construcción ya se construyeron», señaló Federico Russo, presidente de la Cámara de Proveedores de Empresas Mineras de Salta (Capemisa), durante el panel «Salta y el mundo Minero» del ciclo «Hablemos de lo que viene».

El dirigente explicó que, tras el desarrollo de iniciativas como Lindero, de oro, y el avance de los tres proyectos de litio: Posco, Eramine y Ganfeng, que están pasando de lo que fue la construcción a la fase de ramp up, en la que aumentan su producción hasta llegar a la capacidad de planta, estimada entre 20 y 25 mil toneladas por cada proyecto.

Este proceso se da, además, en un contexto de mejora del precio del litio y de un muy buen momento del oro, lo que genera condiciones más favorables para las compañías mineras. En ese marco, desde Capemisa trabajan para incorporar más proveedores locales a la cadena de valor de esas empresas mineras que están en mejor situación actual.

No obstante, advirtió que la caída previa del precio del litio tuvo un impacto directo en la exploración, que prácticamente se paralizó. «No es que vuelva inmediatamente, pero ya hay señales con estos nuevos precios de que va a haber nuevas exploraciones», anticipó.

Más allá de la coyuntura, Russo destacó que el boom del litio y la conducción de Lindero generó un desarrollo de proveedores muy grande.

Recordó que hace entre siete y diez años, las empresas de perforación contaban con apenas tres o cuatro equipos, muchos provenientes de la actividad agrícola. Hoy, en cambio, existen firmas con más de 40 máquinas, mientras que las dedicadas al movimiento de suelo pasaron de tener un parque reducido y obsoleto a operar con hasta 200 equipos.

Ese desarrollo no solo fortaleció el entramado local, sino que permitió a las empresas salteñas expandirse más allá de la provincia. «Están trabajando en San Juan, están trabajando en Chile. O sea que el desarrollo que hubo por la minería es muy grande y estamos preparados», aseguró.

Y añadió: «me pone contento ver que ya tenemos litio, boratos, oro que tenemos en vísperas un proyecto de plata, más de litio y un megaproyecto de cobre».

El titular de Capemisa puso el foco en la necesidad de la provincia de diversificar la materia exportadora a fin de otorgar sostenibilidad a los proveedores, como en el caso del agro que tiene diferentes cultivos, porque la minería es cíclica: por ahí bajan los precios de uno y se compensan con la actividad de otro», explicó. En esa línea, también mencionó el potencial de las tierras raras como una oportunidad a mediano plazo.

De cara a lo que viene, Russo se mostró optimista, aunque ató ese escenario a condiciones concretas: la adaptación de los proveedores a la etapa operativa, la continuidad de la confianza por parte de las empresas mineras y la consolidación del trabajo conjunto con el Estado.

«Es impresionante los resultados que se consiguen trabajando de manera articulada», sostuvo, al remarcar que la planificación anticipada es clave para que las oportunidades queden en manos locales.

Como ejemplo, mencionó el caso de la empresa aérea Flytec en Río Tinto, donde el trabajo coordinado y a largo plazo permite proyectar la incorporación de un avión de 80 plazas. Según explicó, sin ese tipo de previsión, muchas demandas terminan siendo cubiertas por actores externos. «Si uno hace una licitación de repente y pide qué empresa salteña tiene un avión de 80 plazas, ninguna; seguramente se va a ir para afuera»

En ese sentido, dejó un mensaje claro: cuando hay articulación y previsibilidad, el entramado local responde. «Cuando nos dan la oportunidad y trabajamos en conjunto, en forma articulada, podemos lograr grandes resultados», concluyó.