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Implantes capilares en Salta, la innovadora tecnología que cambia la historia de la alopecia

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En un contexto donde la medicina estética evoluciona a pasos acelerados, la cirugía capilar se posiciona como uno de los tratamientos con mayor crecimiento en los últimos años. En Salta, el Dr. Javier Vera Cucchiaro (MP 3105), cirujano plástico con 33 años de trayectoria y formación en Brasil, encabeza una propuesta que apunta a elevar los estándares de calidad en este tipo de intervenciones.

Lo que me parece que es muy importante es la experiencia y la actualización”, explicó el especialista, quien además fue presidente de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica Estética y Reparadora (SACPER). Su enfoque combina años de práctica con una constante capacitación en nuevas técnicas, algo que considera clave en una especialidad que “en los últimos 10 años ha hecho un cambio rotundo”.

Un salto tecnológico en los implantes capilares

Aunque la clínica ya realizaba trasplantes capilares desde hace décadas, el verdadero punto de inflexión llegó su asociación con Medical Hair y la incorporación de un sistema innovador basado en técnicas modernas y protocolos internacionales.

Nuestros resultados eran satisfactorios, pero no eran excelentes. Hasta que decidí asociarme a un sistema que tenía detalles que marcaban la diferencia y mejores resultados que los que yo obtenía”, detalló.

El procedimiento actual se basa en la técnica de extracción individual de unidades foliculares (FUE), sin cicatrices visibles, y con un proceso altamente controlado en cada etapa. La intervención consiste en extraer folículos desde zonas donantes -generalmente la región occipital y temporal- para implantarlos en áreas con pérdida capilar.

Uno de los diferenciales está en la precisión del trabajo: “Si hay que colocar 3000 unidades foliculares, se colocan 3000. Se revisa que cada injerto tenga raíz, porque si no la tiene, ese pelo no va a crecer”, subrayó el médico.

Además, se utiliza tecnología de última generación, como bisturí de zafiro, que permite realizar microincisiones prácticamente imperceptibles.

Eso hace que las cicatrices donde se implantan los folículos no se vean”, agregó.

Resultados naturales y definitivos

El implante capilar no solo apunta a recuperar el cabello, sino a lograr un resultado estético armónico y duradero. En ese sentido, el Dr. Vera Cucchiaro destaca un aspecto clave:

El pelo trasplantado no se cae más y no necesita mantenimiento. Es una inversión a largo plazo”.

El crecimiento comienza a evidenciarse progresivamente y alcanza su resultado final entre los 10 y 12 meses posteriores a la intervención. Mientras tanto, el postoperatorio es breve y poco invasivo.

Es una cirugía bastante tranquila. El 90% de los pacientes puede volver a trabajar uno o dos días después”, aseguró.

¿Quiénes pueden acceder al tratamiento?

La alopecia afecta principalmente a los hombres -en un 80% de los casos por causas genéticas-, aunque también puede presentarse en mujeres. La mayoría de los pacientes que se someten a este procedimiento son varones, aunque existen alternativas no quirúrgicas para etapas iniciales o casos específicos.

Lo ideal es que el paciente llegue antes de una pérdida total de cabello, porque eso nos permite lograr un resultado más natural”, explicó.

También destaca la importancia de la evaluación previa y el asesoramiento profesional: “Primero hay que consultar, no creer todo lo que se ofrece y conocer casos reales. Es un acto quirúrgico y hay que tratarlo con responsabilidad”.

Una clínica integral y en constante evolución

Ubicada en Entre Ríos 220, la clínica cuenta con quirófanos propios, áreas de procedimientos mínimamente invasivos y un espacio exclusivo para tratamientos capilares. Allí se realizan desde terapias complementarias como mesoterapia y plasma rico en plaquetas, hasta cirugías completas de implante.

El equipo está conformado por especialistas en distintas áreas, lo que permite abordar cada caso de manera integral, priorizando siempre la seguridad del paciente.

Intentamos brindar no solo mejores resultados, sino mayor seguridad. Hoy todo acto quirúrgico tiene un riesgo mínimo, pero hay que trabajar para reducirlo aún más”, afirmó el profesional.