Javier Milei viene tensando la relación con Irán desde que la declaró su «enemigo directo de la Argentina» en marzo pasado.
En las últimas horas, la relación diplomática entre nuestro país y la República Islámica de Irán ingresó en una fase superior de confrontación. Fue luego de la decisión de que el gobierno incluyó a la Guardia Revolucionaria Islámica en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo (RePET).
Así, la tensión de la Guerra en Medio Oriente amenaza a nuestro país. Teherán contestó a través de un comunicado de su Cancillería, en el que calificó la medida como “ilegal e injustificada”.
Pero peor es que entiende que dicha determinación genera “responsabilidad internacional” para el Estado argentino, que significa el paso previo a posibles demandas en foros globales o represalias diplomáticas.
El gobierno persa relacionó la decisión de la Casa Rosada a la influencia de la gestión Trump, Estados Unidos e Israel en el marco del conflicto actual en Medio Oriente, omitiendo las referencias a las investigaciones judiciales por los atentados a la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994).
