La denuncia surgió cuando se repitieron los relatos de personas que pasaban por la misma calle y altura, y referían que les había explotado un objeto de vidrio cerca.
Después llegaron los videos y se pudo determinar que un hombre, desde su departamento, arrojaba vasos a la vía pública.
El departamento fue allanado y el agresor detenido, pero lo liberaron a las pocas horas.
