Cristina Fernández de Kirchner se asomó al balcón de su casa en San José 1111 durante el 24 de marzo y saludó a la militancia que se acercó en el marco de la movilización por el Día de la Memoria.
La escena estuvo, marcada por el gesto del pañuelo blanco que arrojó a la gente, desató la furia de Eduardo Feinmann.
Desde el estudio de A24, Feinmann reaccionó con dureza ante esa postal y lanzó: “Cristina apareció en un acto político, se les caga de risa a los jueces”, en un comentario cargado de enojo frente a la muestra de apoyo, más allá de su crítica a la justicia por la prisión domiciliaria de la expresidenta..
