El hecho se puede tomar a la risa porque no pasó nada grave. Pero el tema es que el diputado Javier Sánchez se compró un rifle de aire comprimido por internet y no tuvo mejor idea que hacérselo enviar al Congreso de la Nación.
Obviamente cuando el objeto llegó al palacio y fue escaneado saltaron todas las alarmas ya que obviamente no está permitido ingresar armas al Congreso.
Obviamente sus colegas, algunos periodistas y las redes en general se rieron del diputado macrista.
