Cientos de miles de familias vieron sus vidas complicadas porque el Gobierno prefiere comprar aviones de guerra o hacer viajes estúpidos con comitivas enormes en lugar de atender a los más necesitados.
Lo cierto es que al no cumplir con la ley de emergencia en Discapacidad, a pesar de haber sido aprobada por el Congreso en más de una ocasión, literalmente les complica la vida a los discapacitados y sus familias.
Algunos de los docentes especiales siguen con su tarea a pesar de que con su sueldo no les alcanza para vivir, pero cientos de talleres absolutamente necesarios se fueron cerrando a lo largo y ancho del país así como los transportistas, que también resultan fundamentales.
Gustavo Garzón habló en primera persona de cómo la falta de humanidad del gobierno le cambió la vida a sus hijos que, según contó, esperaban el día de su terapia como lo que es, algo realmente importante en sus vidas.
