Durante 19 años Constanza Lee y su hija mayor, Sofía, sufrieron la violencia y los abusos de su exmarido en el seno del hogar. El nivel de abusos, tanto sexuales como físicos, que relató en agosto de 2025 hizo estremecer a más de una persona. Hoy su caso ya tiene fecha de juicio, 1 de octubre de 2026, pero el calvario de esta mujer continúa y, en el marco de la marcha del 8M, dialogó con El Tribuno sobre otras actualizaciones de su situación personal y judicial.
“Hace dos semanas me asignaron juez y fecha. El juicio será el 1 de octubre”, contó.
Lee explicó que la última instancia judicial previa fue una audiencia multipropósito realizada en noviembre del año pasado. Desde entonces aguardaba la definición de la fecha del debate oral.
Aunque la fijación del juicio representa un avance en el proceso, la mujer aseguró que la espera ha sido emocionalmente muy dura. “La siento lejana. Espero estar entera para ese momento. Fue un año muy difícil”, expresó.
Según relató, la exposición pública del caso y las consecuencias familiares que derivaron del proceso judicial impactaron profundamente en su vida cotidiana.
Un conflicto familiar que sigue abierto
Uno de los puntos que Lee cuestionó con mayor dureza es una resolución del fuero de familia que otorgó la custodia de su hija menor a su exmarido, pese a la existencia de denuncias por violencia familiar.
“La custodia se la dieron a él desoyendo todo el expediente que hay en el juzgado de violencia familiar”, afirmó. Según explicó, el juez de Familia, Daniel Juan Canavoso, argumentó que debía atender la voluntad expresada por la menor, pero -según Lee- no se habría tenido en cuenta el contexto general de violencia.
La mujer también sostuvo que su hija mayor, Sofía, recibió una orden judicial para retirar publicaciones en redes sociales y evitar apariciones en medios. Según su versión, esas intervenciones buscaban alertar sobre la situación para proteger a su hermana.
Críticas al funcionamiento judicial
Lee cuestionó que la causa esté dividida en distintos fueros judiciales. Según señaló, su situación involucra denuncias por violencia familiar, abuso sexual y conflictos de familia, lo que implica la intervención de varios juzgados.
“Una causa así debería ser llevada por un único juez. Hoy estamos en tres juzgados distintos y eso termina revictimizando”, sostuvo.
También relató que el juez de Familia ordenó una segunda pericia psicológica pese a que ya existía un informe realizado por la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), lo que -según dijo- implicó un nuevo desgaste emocional.
La situación actual
Lee aseguró que su estado emocional continúa siendo delicado mientras espera el juicio. Contó que actualmente se encuentra bajo tratamiento médico.
“Estoy medicada con litio y clonazepam, atravesando una depresión severa con intento de suicidio”, dijo. “Es muy difícil el día a día, pero trato de seguir adelante y que esto termine”.
Un caso que conmovió a la opinión pública
Cuando decidió hablar públicamente en 2025, Lee relató años de violencia dentro del hogar y acusó a su exesposo de haberla sometido a relaciones sexuales forzadas y agresiones físicas.
El hombre, de 60 años, está imputado por abuso sexual con acceso carnal en una causa que tramita en el Juzgado de Garantías de 3° Nominación del distrito Centro.
En su testimonio inicial, Lee también reveló que su hija Sofía sufrió maltratos durante la infancia. Hoy la joven, de 27 años, continúa enfrentando las secuelas de esa historia.
