Como los debates televisivos se convirtieron en espacios donde lo que vale es gritar más fuerte, hacer escándalos y posicionarse en un extremo, los cruces van creciendo en virulencia.
Un ejemplo de esto lo dieron el peluquero Fabio Cuggini -exlibertario sui generis hoy solamente un indignado- y la diputada ultra antiperonista y libertaria por opción, Sabrina Ajmechet.
La cosa se iba caldeando y Cuggni, que no sabe cuidar sus modos, empezó a maltratar a Ajmechet hasta el punto en que tuvieron que intervenir los periodistas del panel para poner orden.
