La historia del patrimonio de Manuel Adorni sigue generando interrogantes. En una entrevista en LN+ ayer, aseguró por primera vez que tenía “ahorros en negro” provenientes de inversiones en criptomonedas realizadas mucho antes de ingresar a la función pública. Sin embargo, un video antiguo de su época como comunicador pone en duda la línea temporal de ese relato.
“Empecé a incursionar en Bitcoin en 2013 y a invertir fuerte en 2014”, afirmó Adorni, al explicar el origen de los fondos con los que compró una casa en el country Indio Cuá, la refaccionó, pagó viajes al exterior en efectivo y adquirió un departamento en Caballito. Según dijo, destinó unos 200.000 dólares de ahorros propios y logró ganar otros 300.000 dólares, ocultos del fisco.
En 2013, Bitcoin era un activo incipiente y de alto riesgo. En 2014, la cotización oscilaba entre 754 y 911 dólares, cayendo a menos de 400 a fin de año. Hoy, un Bitcoin supera los 63.000 dólares. Una inversión de 200.000 dólares entonces podría haber generado una cifra millonaria si se hubiera mantenido hasta la actualidad.
Un flashback al 19 de octubre de 2020, en plena pandemia, muestra a Adorni en una videoconferencia titulada “Actualidad económica y criptomonedas”, publicada por la billetera virtual Lemon. Allí reconocía que su primera experiencia cripto había sido “cinco o seis años atrás” y que el precio del Bitcoin estaba en 6.000 dólares, lo que coincide con 2017 y no con el 2014 que él afirma ahora.
En aquella videoconferencia contó: “Entro a dar una clase y veo a un pibe con dos alrededor con una notebook, como muy atentos. Les pregunto: ‘¿Qué están haciendo?’ ‘Compré Bitcoin’. Yo no estaba metido en el tema y no entendía nada. Observé cómo monitoreaban la inversión y ganaban un 10% en la clase. Ahí empecé a toparme con esto”.
En LN+ anoche, Adorni relató algunas de sus operaciones: “Hice millones de movimientos”, dijo, citando compras y ventas de bitcoins entre 2017 y 2018. Detalló: “En agosto de 2017 compré 13 bitcoins a 3.356 dólares; días después compré uno más por 3.330. El 2 de noviembre, a las 11 de la mañana, compré uno más a 7.234. Luego empiezo a liquidar, vendiendo 10 bitcoins en marzo de 2018 a 8.824 y el resto a 6.800”.
El punto central es la inconsistencia: en 2020 decía que su primer contacto con Bitcoin fue cuando la cotización estaba en 6.000 dólares, pero en la entrevista reciente asegura haber invertido “fuerte” desde 2014, años antes de ese valor. La Justicia tendrá que determinar si su relato coincide con las operaciones registradas en las billeteras.
Para 2020, la economía cripto ya lo interesaba: participó en cursos de inversión organizados por Mauricio Novelli en su consultora N&W y dio charlas patrocinadas por Lemon. En 2022, sin embargo, un video de otra conferencia por Zoom, compartido con el economista mileísta Miguel Boggiano, muestra a Adorni desaconsejando invertir en Bitcoin por su volatilidad: “Me gustaría probarlo cuando no haya demanda del otro lado… Las criptomonedas volátiles no las tomaría como inversión, aunque las stablecoins sí”.
El caso plantea un contraste entre la narrativa pública actual de Adorni y sus declaraciones previas, con implicancias sobre la transparencia de sus inversiones y el origen de sus fondos.
