La venta y el consumo de la carne equina está prohibida en la Argentina y no cuenta con los controles necesarios. A pesar de eso y por el descontrolado aumento del costo de la carne vacuna en algunas carnicerías del sur consiguieron un permiso provisorio y “el éxito” de la prueba piloto dejó algunas cosas para analizar.
La Argentina es mundialmente conocida por la calidad de su carne, pero el precio la hace cada vez más inalcanzable para el bolsillo de los argentinos en el medio de una crisis económica que algunos se niegan a reconocer.
Tan extraño resulta que se esté consumiendo esta carne que incluso es tema para los noticieros de otros países que ven con asombro cómo los argentinos no pueden comer la carne que producen y deben contentarse con carne equina.
