
Buenos Aires, 15 abril (NA) – Diez años se cumplen del caso Time Warp, la tragedia en la que cinco jóvenes murieron en una fiesta electrónica en Costa Salguero ligadas al consumo de drogas sintéticas. Aquella noche del 15 de abril de 2016, madrugada del 16, decenas de ambulancias y el rostro de angustia y confusión de los participantes invadieron el escenario ante el panorama desolador de fallecidos y varios jóvenes que estuvieron internados en terapia intensiva.
Costa Salguero, un espacio de recreación donde se ubican varios de los famosos boliches de la Ciudad de Buenos Aires. El boom de las electrónicas se estaba afianzado y los fanáticos aprovechaban para disfrutar. Aun así, todo cambió cuando la muerte sacudió en la fiesta Time Warp.
Desde un comienzo se lograron observar diversas irregularidades: espacios desbordados, dealers por todos lados y falta de agua en los baños. Pese a las inconsistencias, la fiesta se desarrolló sin inconvenientes hasta que todo cambió cuando varios de los asistentes comenzaron a desvanecerse.
Dos de los jóvenes fallecieron dentro del boliche, otro en la ambulancia mientras era trasladado al hospital, y las otras dos personas fallecieron en el centro de salud. Además, hubo asistentes que estuvieron internados en grave estado durante varios días y otros que fueron asistidos en el lugar.
Antes de que se dieran a conocer los resultados de las autopsias, el jefe del SAME, Alberto Crescenti, confirmó que los jóvenes murieron en “forma fulminante» y que presentaban temperaturas corporales superiores a los 40 grados.
Las necropsias determinaron que las muertes se produjeron por edema pulmonar y paro cardiorrespiratorio, mientras que las pericias toxicológicas revelaron que habían consumido MDMA (éxtasis), metanfetaminas y PMMA, conocida como Superman. Todas son denominadas drogas sintéticas.
Las víctimas fueron identificadas como Nicolás Becerra (25 años), oriundo de Córdoba; Francisco Bertotti (21), de Pilar; Bruno Boni (20), de Berazategui; Andrés Valdez (23), de Entre Ríos; y Martín Bazzano (22 años), de Uruguay, supo la Agencia Noticias Argentinas.
CÓMO ESTÁ LA CAUSA
Una de las sorpresas que tiene esta investigación es que desde hace cuatro años la jueza federal María Eugenia Capuchetti dio por concluida la pesquisa, pero el juicio contra diez acusados pareciera lejos de empezar.
Los acusados que en algún momento llegarán a debate son Adrián Conci, presidente de una productora y cuya empresa organizó la fiesta electrónica. Se suman también sus empleados Maximiliano Ávila, Carlos Garat, Carlos Penise y Martín Gontad.
A la lista se incorpora a su vez el gerente operativo de Eventos Masivos de la Dirección General de Fiscalización y Control de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) de la Ciudad, Claudio Alberto Iacobaccio; el coordinador Fernán García Vázquez, y los inspectores Pablo Germán Fontanellas, Gustavo Alberto Herms y Néstor Ricardo Cella.
En enero de 2026 se conoció que Pablo Luis Santos renunció como titular del RENAPER y el Gobierno asignó a Diego Pérez Lorgueilleux, un ex funcionario porteño que estuvo investigado en la causa debido a que en 2016 era director general de Habilitaciones y Permisos de la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad de Buenos Aires. #AgenciaNA
