Haciendo un relevamiento histórico muy sesgado y parcial, Nelson Castro dio una muestra de todo el abanico de frases comunes que repite el antiperonismo.
La falta de un prisma igualador de todos los partidos hace que las críticas de Castro caigan solo sobre el peronismo, cuando del radicalismo y sus movimientos sinuosos podría decirse exactamente lo mismo.
En un movimiento inesperado -y tal vez influenciado por el avance libertario y su ideología poco empática- el conductor valoró las ideas del peronismo y le echó toda la culpa a sus dirigentes.
