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El fin de la "Banda de las Fincas": un golpe certero al crimen organizado en el sur provincial

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La tranquilidad de la madrugada en Rosario de la Frontera se quebró con el eco de los cerrojos rompiéndose en simultáneo. No fue un procedimiento azaroso, sino el cierre de un tablero de ajedrez que la Policía de Salta venía armando hace más de treinta días. El objetivo: una organización criminal especializada en el robo en despoblado y en banda, cuyos integrantes ya contaban con un prontuario manchado por el abigeato y ataques en la periferia rural.

La génesis de esta historia se remonta a un violento asalto ocurrido en una finca ubicada a 15 kilómetros de la Ciudad Termal. Allí, los delincuentes se alzaron con una importante suma de dinero, dejando tras de sí el rastro de una logística que excedía al ladrón oportunista. Había inteligencia previa, equipos de comunicación y una estructura que obligó a la División de Investigaciones del Distrito de Prevención 13 a trabajar bajo un estricto hermetismo.

Bajo las directrices de la Fiscalía Penal local y el Juzgado de Garantías 1, el operativo «Saturación Sur» se desplegó en nueve frentes (allanamientos). Seis barrios rosarinos –Carmen Salas, Casino, Santa Clara, 40 Viviendas, Los Baños y Palermo- fueron testigos del ingreso coordinado de más de 60 efectivos de unidades especiales.

La presencia en el terreno del ministro de Seguridad, Gaspar Solá Usandivaras, junto a la cúpula policial liderada por el comisario general Diego Bustos, subrayó la relevancia judicial del caso. No se buscaba solo recuperar lo robado, sino desmantelar una célula operativa que funcionaba con roles jerárquicos.

El botín y las pruebas

Como resultado de las irrupciones, cuatro hombres mayores de edad quedaron a disposición de la Justicia. Sin embargo, lo más revelador fue el material hallado en las viviendas allanadas:

  • Armas de fuego: Dos unidades listas para el uso, que confirman la peligrosidad de la banda.

  • Narcocriminalidad: El secuestro de marihuana vincula a la organización con el consumo o la distribución menor en la zona.

  • Logística: Equipos de comunicación y documentación clave que permitirían desenterrar otros hechos delictivos cometidos bajo la misma modalidad.

  • Efectivo: Se recuperó parte del capital que habría sido sustraído en sus incursiones rurales.

«Se puso a disposición de la Justicia a personas con recursos y roles definidos que operaban de manera organizada en el sur provincial», destacó el ministro Solá Usandivaras, remarcando que el éxito de la causa radicó en el trabajo articulado entre los investigadores de campo y el Ministerio Público.

Con los cuatro sospechosos tras las rejas, la investigación entra ahora en una etapa de peritaje de comunicaciones para determinar si existen ramificaciones en otras localidades vecinas o si la «Banda de las Fincas» contaba con apoyo externo para colocar los bienes robados. Por ahora, el sur de Salta respira con un poco más tranquilo.