Irán presentó ayer a EEUU una nueva propuesta de negociación con el objetivo de reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin a la guerra en la región, mientras que pospondría las negociaciones sobre el programa nuclear iraní para más adelante. La propuesta fue transmitida a través de mediadores pakistaníes y está siendo evaluada en Washington por el presidente Donald Trump y su equipo de seguridad nacional.
La propuesta de Irán incluye un alto el fuego, lo que permitiría la reactivación de las exportaciones de petróleo iraní, al tiempo que se mantendrían las conversaciones nucleares en suspenso. La reapertura del estrecho de Ormuz, que ha sido bloqueado por las restricciones impuestas por EEUU, es un punto clave de la propuesta. El paso es vital para el tránsito global de petróleo, y la reactivación de esta ruta podría aliviar la presión económica sobre Irán.
Trump, por su parte, ha dejado claro que está dispuesto a continuar con el bloqueo naval a Irán, con la esperanza de que esto presione al país persa a ceder en las próximas semanas. A pesar de la propuesta, el estancamiento de las negociaciones se agudizó el fin de semana cuando el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchí, abandonó Pakistán sin mostrar interés en conversar con los enviados de EEUU. Esta situación también llevó a Washington a cancelar el viaje de sus representantes especiales a Islamabad, lo que aumentó la tensión entre ambos países.
Entre las principales exigencias de EEUU se encuentran la suspensión del enriquecimiento de uranio por parte de Irán durante al menos una década y la retirada de su uranio enriquecido del país. La falta de acuerdo dentro del liderazgo iraní dificulta el avance en las conversaciones.
En respuesta a la propuesta iraní, la Casa Blanca indicó que la oferta está siendo debatida por el equipo de seguridad nacional, aunque la portavoz Karoline Leavitt subrayó que las «líneas rojas» del presidente Trump con respecto a Irán siguen firmes. No se han revelado detalles sobre las decisiones que tomará el gobierno de EEUU, pero se dejó claro que no habría concesiones en cuestiones clave como el programa nuclear de Irán.
En paralelo, el embajador de EEUU ante la ONU, Mike Waltz, instó a crear una coalición internacional para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz. Waltz destacó que, aunque el Ejército estadounidense ha dado pasos para retirar las minas colocadas por Irán en la zona, es necesario un esfuerzo global para asegurar la navegación en esta vía vital para el comercio mundial.
La propuesta de Irán ha aumentado las expectativas de una posible solución para reabrir el estrecho de Ormuz, pero las conversaciones nucleares siguen siendo un tema de difícil resolución. Mientras tanto, la comunidad internacional observa de cerca cómo se desarrollan las negociaciones y cómo ambos países manejarán la creciente presión para lograr una solución pacífica en la región.
