ESPECTÁCULO

Pampita infiel, la verdad de una historia imposible: el amante secreto internacional que escandalizó a dos países

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Es difícil simpatizar, hacerse hincha o «ponerse la camiseta» de un medio de comunicación, pero no se puede negar que probablemente sea Crónica, en cualquiera de sus versiones, el más cercano o querible para la inmensa mayoría de los argentinos. Al fin y al cabo, quién no ha dicho o ha escuchado alguna vez «al diario lo escurrís y chorrea sangre», quién no ha gritado «úuuuultimo momento» para dar una noticia urgente entre amigos o familiares, quién no ha bravuconeado «placa roja» cuando tuvo una novedad fuerte entre manos, quién no leyó con esperanza -o desazón- «faltan 147 días para el verano», quién no tarareó «paraparapara-papá-papá-papapapapá-parapaparapapapapapapapapapapá….» (con el ritmo de la canción «Barras y estrellas») o quién no ha acompañado un brindis de Navidad o año nuevo con su tradicional cuenta regresiva.

En el edificio de Crónica (Azopardo y Garay, sur de la Ciudad de Buenos Aires, en un límite medio difuso entre el Bajo Porteño, una punta de San Telmo y otra de Puerto Madero) algunos viejos periodistas todavía dicen que ese de julio de 2004 fue uno de los mejores títulos de la historia del tabloide ícono del periodismo sensacionalista en la Argentina. Lo pusieron cuando la redacción aun era gigante y ocupaba el quinto piso entero de la emblemática torre. Hoy, en la angosta sala de planta baja donde se tipea sobre computadoras y ya no se escuchan llamados de teléfono ni golpes a las teclas de las Olivetti, lo recuerdan con nostálgico cariño y siguen sosteniendo eso.

Que la foto de Pampita con Manguera Valenzuela con el título «TRAMPITA» está en el podio de los mejores que pusieron en sus casi 63 años de vida. Ella estaba en pareja todavía con Martín Barrantes.

Por supuesto que Crónica no fue el único que se hizo eco de la imagen. Si bien por entonces había muchos medios que se negaban a hablar de la vida íntima de los famosos -práctica que se les volvió moneda corriente cuando desembarcó la competencia fuerte y hubo que correr a buscar rating, ventas, y ahora clicks- la foto era muy fuerte y la situación era prácticamente única, así que pocos se resistieron: Pampita, para muchos la mujer más bella de la Argentina, para todavía más gente la muchacha que más empática cae en todos los niveles de la sociedad, para unos y otros la reina de la fidelidad y el rigor matrimonial, estaba precisamente del otro lado del mostrador.

¿Perdón? ¿Con quién? ¿Con Manguera Valenzuela?

Sí, con Manguera.

¿Pero cómo… el chileno que fue su marido y con el que vivió tanto tiempo y por el que peleó con uñas y dientes y por el que se dijo de todo con la China Suárez no fue Benjamín Vicuña?

Sí, pero antes la fotografiaron con Manguera.

¿Pero el juicio que perdió por «adulterio» con Martín Barrantes no fue por su relación con Vicuña?

Sí, pero la imagen que se filtró fue anterior a todo eso.

¿Pero Vicuña y Manguera no eran amigos?

Sí, pero pasa en las mejores familias.

ACA ESTA LA FOTO. LA FAMOSA FOTO. PAMPITA CON MANGUERA VALENZUELA, MUY JUNTOS Y MUY INTIMOS, ANTES DE CONOCER A VICUÑA.
ACA ESTA LA FOTO. LA FAMOSA FOTO. PAMPITA CON MANGUERA VALENZUELA, MUY JUNTOS Y MUY INTIMOS, MUY CERCANOS Y MUY SONRIENTES, ANTES DE QUE ELLA CONOCIERA A VICUÑA. FUE EN EL BAR LIGURIA DE SANTIAGO DE CHILE.

Al volver de Chile, a Pampita la esperaban cinco o seis periodistas pero ningún familiar. Su marido, el polista y aristocrático Martín Barrantes, ni siquiera se asomó por el aeropuerto de Ezeiza. «¿A ustedes les parece que mi esposo puede venir con todos ustedes alrededor mío preguntándome por otro hombre? Por favor. Me junté con este actor para hablar de trabajo, de proyectos y de alguna cosa más, pero no hay romance, no hay, no tengo nada con él. Solamente fue por trabajo. Por tra ba jo» exclamó ella para defenderse. Fue la última vez: parece que Barrantes no la escuchó y al poco tiempo rompieron.

El 4 de octubre de 2024, es decir mucho tiempo después de aquella foto y hace poco menos de dos años, una modelo chilena, llamada Claudia Schmidt, contó cómo fueran las cosas. Relató, con pelos y señales, «La verdad» de aquel asunto que tuvo en vilo a dos países y sobre todo a dos muchachos. La mujer, que dos décadas más tarde de los acontecimientos sigue siendo guapa, elegante y sofisticada, habla de algo que conoce muy bien: era -agárrense de las manos- la novia de Vicuña. Uhhhhhhh…

«Yo salía con Benjamín y ella salía con Gonzalo Valenzuela. ¿Cómo me entero de esto? Benjamín me cuenta que Pampita estaba viajando a Santiago de Chile para juntarse con Gonzalo Valenzuela. Fue ahí cuando salieron esas imágenes de ellos dos juntos en un conocido restaurante acá en la capital” dijo ella. Más claro, échele agua. Y no hace falta que sea de la coordillera.

La capital para ellos es Santiago de Chile, una hermosa ciudad rodeada cercada, custodiada y embellecida por las montañas. Allí crecieron Manguera y Vicuña. Allí se hicieron actores de una buena generación de artistas que ha dado la cultura trasandina y allí, por supuesto, empezó su recorrido como lo que son, dos de los más grandes rompecorazones de América Latina. Valenzuela fue el compañero, durante mucho tiempo, de Juana Viale, y se separaron después de un famoso engaño con Martín Lousteau -actual marido de Carla Peterson- que fue la tapa más ruidosa, explosiva y significativa de Paparazzi. Pero esa es otra historia, y estos son otros cuernos.

Por más que se pellizquen, es verdad. A Pampita la engancharon traicionando a un hombre. Por si todavía quedaban dudas, Schmidt insistió con su discurso. «“Después de eso, al tiempo, Benjamín y Pampita tuvieron una relación. A mí la vida me puso en esa situación porque lo viví, me lo contó él en su momento. Carolina tuvo una relación con Gonzalo pero no sé por qué nunca la quisieron asumir públicamente”.

Lo que aclaró, una y otra vez con la misma insistencia, fue que Carolina se vinculó con Vicuña bastante tiempo después de que ellos terminaron. Es decir, no se metió en una pareja. No rompió ninguna relación. Punto a favor para la nacida en General Acha, una localidad ubicada a 107,8 kilómetros de Santa Rosa, la capital de la provincia del caldén, una reconocida fanática de la «lealtad, la monogamia y el respeto a los valores familiares».

CUANDO MANGUERA CONQUISTO A JUANA VIALE SE RECORDARON AQUELLOS ENCUENTROS CON PAMPITA.
CUANDO MANGUERA CONQUISTO A JUANA VIALE SE RECORDARON AQUELLOS ENCUENTROS CON PAMPITA.

LAS AMIGAS DE PAMPITA

A lo largo de su carrera, en tantos años de recorrido sobre passarellas y en estudios de televisión, Pampita ha hecho un montón de amigas. No un millón como cantaba Roberto Carlos, pero sí un número importante. Algunas de ellas, unas cuantas, se han dedicado en distintos momentos al panelismo. Aun sin ser periodistas, como en los casos de Barby Franco, modelo, o Angie Balbiani, actriz. Barbie Simons y Paula Galloni sí son «del rubro».

Puede haber alguna más, pero ellas son algo así como el elenco estable de esa suerte de ejercito dispuesto a dar la vida -la vida laboral, se entiende- para defenderla. La primera línea apostada en una trinchera que resiste y devuelve cualquier ataque que le hagan. La conocen al dedillo y son las que contaron, alguna vez, que Pampita tiene un decálogo para medirles el aceite a los hombres que la pretenden. Si cumplen los requisitos, adelante. Si no, con la música -y las flores, y los bombones y todo lo que lleven- a otra parte.

Son como sus 10 mandamientos, pero hay uno que se impone absolutamente por sobre el resto. «Vos podés ser un vago, un pobretón, un mantenido, un tipo con poca pinta, podés ser lo que fuera que ella lo acepta, lo admite, lo puede pensar. Ahora, lo que no se banca nunca, jamás de los jamases, por nada del mundo, es la mentira, la deslealtad, la traición, el engaño. Ella puede permitir o perdonar cualquier cosa menos eso, menos que le mientan» aseguran todas como si en las barricadas pro-amiga les ensañaran eso antes que decir hola.

Así, dicen, decidió terminar de un plumazo la relación con Roberto García Moritán. «En el mismo momento en el que encontró en su teléfono los chats con otras mujeres se terminó la relación» cuentan ellas. El mismo empresario aun se pasea por los canales de televisión contando que «nunca tuvimos una charla para explicarnos qué pasó, para entender por qué nos separamos». Seguramente no la tengan. Pampita no perdona un cuerno más en su vida.

VICUÑA Y MANGUERA. GRADES AMIGOS Y GRANDES SEDUCTORES. UNA COORDILLERA DE FACHA.
VICUÑA Y MANGUERA. GRADES AMIGOS Y GRANDES SEDUCTORES. UNA COORDILLERA DE FACHA.

LOS ENREDOS DE PAMPITA

Por ese fanatismo tan visceral por la fidelidad la sorpresa fue enorme hace poco más de dos décadas. Esa foto de Pampita con Valenzuela, sí, con Manguera, provocó un revuelo enorme, que por alguna extraña razón ella nunca quiso tocar. Tampoco le preguntaron mucho, es verdad, pero cuando las notas siquiera amagan con dirigirse a ese destino evade cualquier tipo de contacto con el tema. Se escapa, sin más ni más.

Entonces, como ella decide guardar silencio, los que hablan son otros. Y la que vuelve a escena, quién si no, es Claudia Shmidt, la que salía con Vicuña antes de que Vicuña se metiera con Pampita. «Pampita se casó con Martín Barrantes, conoció a Gonzalo Valenzuela, a través de eso conoció a Benjamín Vicuña y después le gustó más Benjamín Vicuña y se terminó la historia con Gonzalo”. Fuerte, muy fuerte.

LOS CUATRO JUNTOS DANDOSE FUERZA EN UN MAL MOMENTO.
LOS CUATRO JUNTOS DANDOSE FUERZA EN UN MAL MOMENTO.

«No entiendo el motivo, pero por momentos se les olvida esa historia y esa fotografía» bramó Schmidt. Según ella, en esos tiempos «Pampita fue reina del Festival de Viña del Mar a fines de los 90′, formó parte de un programa de ChileVisión y en ese momento es cuando conoce a Gonzalo Valenzuela y empiezan a salir, esto duro unos meses y ella estaba con Barrantes”.

Después de separarse y de dar a entender que él no era un fanático ni del trabajo ni de los placeres íntimos -lo acusó de quedarse dormido más de una vez cuando estaban «ahí» o «en eso»- Pampita fue llevada juicio por Barrantes, quien recibió el visto bueno en los Tribunales. Ella fue condenada por adulterio pero finalmente no tuvo que pagar por su fallido matrimonio. El le perdonó la deuda, y quizás los cuernos.

Ni siquiera en esa instancia fue mencionado Manguera. Barrantes aprovechó que se hizo público el romance con Vicuña y allí presentó la demanda. Según Pampita, ella cometió un pecado de juventud que de ninguna manera tuvo que ver con una infidelidad. «Yo ya estaba separada de él. Hacía rato que estábamos separados, que vivíamos en casas diferentes y no teníamos relación, pero no habíamos firmado el divorcio, y me acusó». Los jueces le creyeron al muchacho y sentenciaron a la modelo, que desde entonces lleva el mote de infiel con certificado y todo.

Ese desliz, esa única mancha, ese paso en falso, la acercó más a la gente. Pampita, firme junto al pueblo, pero una vez no tan firme con la fidelidad.

PAMPITA Y VICUÑA ESTUVIERON 10 AÑOS JUNTOS.
PAMPITA Y VICUÑA ESTUVIERON 10 AÑOS JUNTOS.

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