Las palabras de Robbie Williams que hicieron delirar a los argentinos en su última noche en Buenos Aires
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Las palabras de Robbie Williams que hicieron delirar a los argentinos en su última noche en Buenos Aires

espectaculo
05/10/2026 por: Redacción de la Radio

La espera fue larga, pero la recompensa estuvo a la altura de la leyenda. Luego de dos décadas de ausencia en los escenarios porteños, Robbie Williams cerró anoche su maratónica y exitosa visita a la Argentina. Con tres funciones totalmente agotadas en el Movistar Arena (el 1, el 2 y el 4 de octubre), el astro británico hizo delirar a unas 45.000 personas en el marco de la gira de presentación de Britpop, su último álbum de estudio editado a principios de año.

Con más de 75 millones de discos vendidos y el récord absoluto de haber ganado 18 premios Brit (la mayor cantidad en la historia de la música británica), Robbie demostró en Buenos Aires por qué es un ícono indiscutido.

El último show, que comenzó puntual a las 21.40 y se extendió hasta casi la medianoche, no solo fue una catarata de éxitos musicales, sino también un constante intercambio de emociones con un público que lo esperaba desde aquellos míticos recitales en River Plate en 2006. Vale recordar que, en 2018, el cantante estuvo a punto de reencontrarse con sus fans en el Personal Fest, pero un temporal obligó a cancelar la primera jornada y el show nunca pudo reprogramarse.

Por eso, la noche de este domingo tuvo un sabor especial a revancha y a nostalgia. Y Robbie, un verdadero animal de escenario que domina como pocos el arte del showmanship, lo sabía a la perfección.

En uno de los momentos más íntimos y celebrados de la velada, el británico decidió hacer una pausa en el setlist para dirigirse a la multitud. Con el micrófono en mano y una mezcla de humildad e incredulidad en el rostro, protagonizó un monólogo que en cuestión de horas se volvió viral en las redes sociales.

"Yo también los quiero", arrancó diciendo en inglés, para luego continuar en una cruza de español e inglés: "Argentina, es muy loco que ustedes me conozcan".

Lejos de la pose de estrella inalcanzable, el ex Take That decidió desnudar sus orígenes para dimensionar el impacto que le generaba estar cantando al otro lado del mundo: "Soy de un pueblo muy chico en Inglaterra. E incluso en Inglaterra nadie sabe dónde está mi pueblo, ¿sabes?".

"Y estoy en Argentina, que al crecer era solo una idea. Es solo un lugar que ves en la TV o en una camiseta azul y blanca ganándole a Inglaterra", continuó bromeando, arrancando una ovación ensordecedora del público que festejó la referencia futbolera.

Visiblemente emocionado por la respuesta de las 15.000 almas que colmaban el estadio cerrado de Villa Crespo, Williams cerró su reflexión con una frase que sintetizó la magia de su regreso: "Y podría ser Marte, Neptuno o Júpiter. Pero ahora estoy acá y significo algo para ustedes. Es increíble, absolutamente".

Con una expresión de explosión mental final y los brazos abiertos de par en par, el británico demostró que, a los 52 años, sigue intacta su capacidad para encender a las masas y que su romance con el público argentino está más vivo que nunca. Un cierre perfecto para una visita que, tras 20 años de espera, valió cada segundo.