Después de experimentar un problema con el software en varios monoplazas durante la vuelta previa al inicio del Gran Premio de Baréin de Fórmula 1, los pilotos manifestaron su inquietud ante la falla en las unidades de potencia. Charles Leclerc expresó que lo sucedido fue “un poco aterrador”. Lo que comenzó como una vuelta de formación bajo la lluvia se convirtió en un caos total: un fallo de software dejó a varios autos sin acelerador, incapaces de superar los 20 km/h. La carrera, que ya había sufrido un retraso de 40 minutos por las intensas lluvias en Malasia, finalmente comenzó con más de una hora y media de demora respecto al horario programado. Leclerc contó cómo vivió el suceso desde su monoplaza. Según explicó en declaraciones citadas por un medio especializado, inicialmente pensó que el auto de seguridad seguía en pista y que Max Verstappen solo calentaba neumáticos. “Luego Max se adelantó, y Hamilton iba lento. Esperé y, en un momento, pensé: ‘Probablemente voy a lanzarme’. Y cuando pisé el acelerador, tuve exactamente el mismo problema y me di cuenta de que todos estábamos en la misma situación. Estábamos atascados a unos 20 km/h”, relató Leclerc. “Da un poco de miedo ver algo así en un coche de Fórmula 1”, añadió, intentando transmitir el desconcierto que sintió en ese momento. Para el piloto monegasco, lo ocurrido en Baréin no fue un hecho aislado, sino una manifestación de una preocupación que los corredores arrastraban desde el comienzo de la temporada: la imprevisibilidad de la potencia entregada por las nuevas unidades. “Creo que esa es, en parte, nuestra preocupación con estos coches: sea lo que sea lo que tengas al salir de una curva, a veces puedes tener 100 caballos más o 100 caballos menos. No tienes el control total de la potencia que te proporcionan”, afirmó. Leclerc destacó que esta falta de previsibilidad, sumada a las condiciones de baja visibilidad del domingo en Sepang, podría derivar en accidentes serios. Sin embargo, se mostró cauteloso al evaluar el reglamento: “No quiero ser tan tajante con mis palabras, pero sin duda no es lo suficientemente bueno. Llevamos tiempo planteando esos problemas y espero que los solucionemos. Pero, por desgracia, no creo que haya soluciones a corto plazo”. Reconoció que cualquier solución no será inmediata, dado que los problemas son consecuencias de decisiones reglamentarias tomadas años atrás. La F1 prevé cambios en el equilibrio entre la propulsión eléctrica y la de combustión interna a partir de 2027, mientras que un nuevo ciclo normativo completo está programado para 2030. Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la Federación Internacional del Automóvil, explicó que el error se activó cuando algunos coches alcanzaron velocidades muy bajas durante la vuelta de formación, generando un efecto acordeón entre los vehículos. “Ese fallo impedía que se restableciera la potencia y que los coches volvieran a arrancar”, aclaró. Tombazis señaló que la falta de prácticas en pista mojada durante la temporada impidió identificar la combinación de factores que desencadenó el contratiempo. Lewis Hamilton, compañero de Leclerc en Ferrari y que partía desde la primera fila junto a Verstappen, debió apagar y reiniciar su motor para poder volver a la competencia. Esto resultó en la exhibición de bandera roja y en un paréntesis de 53 minutos mientras los equipos implementaban la actualización de software enviada por la FIA. Las críticas se extendieron más allá del piloto de Ferrari. Sergio Pérez calificó el episodio de “inaceptable”, Lando Norris lo tildó de “simplemente horrible” y cuestionó los fallos electrónicos relacionados con la nueva motorización. Por su parte, George Russell expresó que el día completo “no pareció muy Fórmula 1”. Carlos Sainz, de Williams, fue más lejos al pedir una revisión de las decisiones reglamentarias que llevaron a la situación. “La F1 necesita examinarse con dureza y ver cómo terminamos en esta situación”, manifestó y añadió: “La única pregunta que tengo es quién decidió, hace cinco años, que esta era la dirección que había que tomar”. En tanto, Fernando Alonso, que finalizó octavo con Aston Martin, recurrió a la ironía: “Este año he tenido un 50% de abandonos, pero nunca han parado la carrera por nuestra culpa”. Tras superar el caos inicial, la carrera se completó en 55 vueltas, con Max Verstappen al frente, logrando así para Red Bull su primera victoria de la temporada 2026, además del primer triunfo del proyecto Red Bull Ford Powertrains. El piloto neerlandés cruzó la meta con una ventaja de 2,307 segundos sobre Kimi Antonelli (Mercedes), mientras que Hamilton completó un podio de remontada luego de recuperar posiciones desde el puesto 18 al tercero. Leclerc concluyó en cuarto lugar, y Russell, que se encontraba en el tercer puesto en las etapas finales, debió abandonar a cinco vueltas del final debido a una falla en su unidad de potencia. Franco Colapinto terminó en la decimotercera posición con su Alpine. El argentino optó por una estrategia arriesgada ante las condiciones lluviosas iniciales, pero la pista no se secó lo suficiente como para que su táctica rindiera frutos. “Pensé que, dadas las condiciones al comienzo, podríamos haber sacado ventaja, pero la pista no se secó lo suficientemente rápido y perdimos mucho tiempo”, comentó el bonaerense. La Fórmula 1 no se tomará un respiro, ya que el próximo Gran Premio será en Singapur, programado del 9 al 11 de octubre en el circuito urbano de Marina Bay, que también contará con el formato de carrera al sprint.
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