“Hemos callado mucho tiempo sobre lo que hoy hemos mencionado y es momento de revelar la verdad detrás de tantas mentiras”, introdujo su discurso el entrerriano Benedit. Antes, el diputado Aldo Leiva, del PJ, lo había acusado de organizar las visitas a la Unidad Penitenciaria de Ezeiza, donde se reunió con exmilitares condenados por crímenes de lesa humanidad, incluido Alfredo Astiz, quien enfrenta cadena perpetua en Argentina y Francia.
Fue en ese instante que Benedit expresó su apoyo al accionar de la dictadura, lo que provocó la reacción visceral de Martínez, quien exclamó: “Es para cagarlo a trompadas”. El diputado del PJ se levantó y abandonó la reunión, gritando: “¡Vos sos el que fuiste a visitar a genocidas!”.
“No se vaya Martínez, no teatralice”, replicó el libertario. Benedit prosiguió su exposición, argumentando: “Se ha popularizado el término genocidio, y hasta donde yo sé, no hay ningún ciudadano condenado por genocidio. Existió un plan por parte de fuerzas subversivas terroristas que quiso llevar adelante el señor Mario Santuccio (líder del ERP, asesinado el 19 de julio de 1976), quien para mantenerse en el poder afirmó que matarían a un millón de argentinos”.
Con la sala alterada, Benedit continuó defendiendo su posición y justificó la visita a los represores diciendo: “Visitar a los enfermos, a los presos y ayudar a los necesitados es una cuestión de fe”.
En 2024, una delegación de legisladores oficialistas se reunió en la cárcel de Ezeiza con exmilitares condenados por delitos de lesa humanidad. La publicación de imágenes de esa visita causó una fractura en el bloque libertario, resultando en las renuncias de Lourdes Arietta y Rocío Bonacci. Aquellos que participaron de la visita, criticada por otros diputados de LLA y bloques opositores, fueron: Benedit, Arrieta, Guillermo Montenegro, Bonacci, Alida Ferreyra y María Fernanda Araujo. El grupo se encontró en Ezeiza con Astiz, Ricardo Cavallo y Raúl Guglielminetti, entre otros represores.
“Fuimos a ver a excombatientes que lucharon contra la subversión marxista bajo un gobierno constitucional”, había explicado Benedit, el responsable de la organización, a través de un mensaje de WhatsApp que se volvió viral y que confirmó posteriormente. Rocío Bonacci sugirió que la visita había contado con el apoyo de la Casa Rosada y del presidente de la Cámara baja, Martín Menem, aunque este última información fue desmentida. Por su parte, la mendocina Arrieta aseguró que fue “engañada” para asistir y que a algunos de los presentes no los conocía. “Tuve que googlearlos”, aseguró.