La separación de Lourdes Sánchez y Pablo “El Chato” Prada continúa generando repercusiones. Después de 16 años de relación, la bailarina decidió hablar sobre el presente que atraviesa junto al productor y reveló cómo quedó el vínculo entre ambos tras el final de la pareja.
Desde Corrientes, donde se encuentra instalada, conversó con la periodista Fernanda Iglesias quien mostró los chats en Puro Show (Eltrece) y contó detalles desconocidos sobre el estado anímico de su expareja y las dificultades que atraviesan en medio de la separación.
Consultada sobre cómo se encuentra El Chato Prada luego de la ruptura, Sánchez fue contundente: “Está dolido. Él no quería separarse. Está súper despechado. Pero lo entiendo. Aunque hay cosas que estuvo muy mal. Yo traté de cuidarlo y él solo sacó esto a la luz”.

La bailarina ya había confirmado que la relación había terminado y explicado que la decisión llegó después de varios años de intentar sostener el vínculo. “Nos separamos, ya hace un tiempito. Es verdad todo lo que dijo Ángel. Eso fue consensuado con Pablo. Veníamos mal hace tiempo, todos lo saben. Intentamos repuntar, pero yo ya no quería esa vida”, dijo.
En ese sentido, Lourdes también dejó en claro que su principal preocupación actualmente es su hijo Valentín, de 10 años. “Mi hijo es el único que me preocupa”, afirmó.
La tensión entre Lourdes Sánchez y El Chato Prada tras la separación
La distancia entre Buenos Aires y Corrientes se convirtió en uno de los puntos más complejos para la familia. Lourdes explicó que debe trasladarse todas las semanas para poder mantener su rutina y estar cerca de su hijo.
“Voy y vengo todas las semanas. Es tremendo el sacrificio para estar. Y la idea es que Valen venga acá. Pero bueno, hoy Pablo no me deja y lo entiendo. Vamos a ir lento, porque no sé con qué pueda salir dentro de su enojo, ira, etc. Pero yo vivía una irrealidad por no decir algo más duro”, aseguró.
A pesar de las diferencias, Sánchez aseguró que no quiere que el conflicto escale y que su intención es preservar el vínculo familiar. “No quiero hacer una guerra”, expresó.

La bailarina también explicó que el final de la pareja no fue una decisión sencilla para ella, especialmente por la historia que compartieron durante más de una década. “Me daba miedo tomar la decisión por toda nuestra historia”, admitió.
En cuanto a la situación que habría desencadenado la exposición de la separación y a la presunta infidelidad, Lourdes relató cómo se enteró El Chato de la situación: “Yo le dije que me quería separar y él me sacó el celular. Y no voy a dar más detalles”.
Más allá de la tensión, la bailarina sorprendió al contar que, puertas adentro, todavía pueden mantener cierta convivencia: “Por ahora en mi casa de Buenos Aires con Pablo tenemos la mejor, pese al brote de locura que tuvo el viernes, ja, ja”.

