Buenos Aires, 8 marzo (NA) – En el marco del Día Internacional de las Mujeres, Amnistía Internacional expresó su preocupación por el debilitamiento de políticas públicas fundamentales para garantizar los derechos humanos de las mujeres y diversidades, en un contexto marcado por retrocesos en la prevención de la violencia de género, restricciones en el acceso a la salud sexual y reproductiva y reformas laborales sin perspectiva de género.

La entidad alertó sobre el desmantelamiento sostenido de las políticas de salud sexual y reproductiva.

“Desde 2023, el gobierno nacional dejó de comprar y distribuir insumos esenciales para garantizar el derecho al aborto, lo que profundiza las desigualdades territoriales y pone en riesgo la vida y la salud de mujeres y personas gestantes”, indicó.

Además, subrayó que “la distribución de métodos anticonceptivos, anticoncepción de emergencia y test de embarazo cayó drásticamente: entre 2023 y 2024 se redujo en un 81%”.

“A ello se suma que en 2025 el Estado Nacional no distribuyó preservativos en un contexto en el que la sífilis alcanzó récords históricos”, expresó Amnistía Internacional.

Al mismo tiempo, la entidad sostuvo que “se debilitaron las campañas de información y prevención y se desfinanció el Plan Nacional ENIA (Embarazo no Intencional en la Adolescencia), que había contribuido a reducir en un 50% la tasa específica de embarazo adolescente entre 2018 y 2023”.

“En un contexto en el que la razón de la mortalidad materna aumentó un 37% respecto de 2023 , el Estado no solo incumple su obligación de garantizar el derecho al aborto; también se desentiende de implementar políticas de información, prevención y educación en salud sexual y reproductiva, poniendo en riesgo la autonomía, la salud y, en muchos casos, la vida de niñas, adolescentes y mujeres”, agregó. #AgenciaNA

Buenos Aires, 8 marzo (NA) — Un informe realizado durante el período comprendido entre el 1° de enero y el 31 de diciembre de 2025 señaló que hubo 262 víctimas fatales por violencia de género, a la vez que detalló que 238 fueron femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, mientras que hubo un lesbicidio, tres trans/travesticidios y 20 femicidios vinculados de varones adultos y niños.

Esto significa que, en promedio, hay una víctima fatal por violencia de género cada 33 horas y los datos se desprenden del Informe Anual de Femicidios, Lesbicidios y Trans-travesticidios del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, elaborados a partir de un relevamiento de medios digitales nacionales y provinciales, según el informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.

Además, el informe es una herramienta que visibiliza y denuncia la violencia de género y sus consecuencias en la sociedad, por lo cual también aporta estadísticas sobre los “femicidios vinculados”, es decir, personas con vínculo familiar o afectivo con la mujer que fueron asesinadas por el femicida para castigarla o destruirla psíquicamente y quienes fueron asesinadas/os al intentar impedir el femicidio o quedaron atrapadas/os “en la línea de fuego” y sobre los hijos, víctimas colaterales de estos crímenes: en 2025, 260 hijos quedaron sin madre.

“Realizar los informes de femicidios implica mucho más que elaborar una estadística. Es asumir la responsabilidad de nombrarlas, de recordar que no son números ni cifras. Detrás de cada mujer asesinada hay un proyecto de vida que no se concretará, sueños que no llegaron a cumplirse, abrazos que ya no estarán. Cada informe es memoria. Es visibilización. Es denuncia. Pero también es compromiso”, afirmó Ada Beatriz Rico, presidenta de la Asociación Civil La Casa del Encuentro.

Además, destacó: “A 18 años de nuestro primer informe de femicidios, desde La Casa del Encuentro continuamos trabajando para fortalecer la prevención, exigir políticas públicas eficaces y garantizar acompañamiento a quienes atraviesan situaciones de violencia. Porque cada vida importa, cada ausencia nos duele y porque nuestra lucha es por una sociedad más igualitaria para todas las personas”.

El Índice de Violencia hacia las Mujeres de la Fundación Instituto Natura y Avon (2025) reveló que el 30% de las personas todavía cree que lo que pasa en la pareja, queda en la pareja, manteniendo la violencia encerrada entre cuatro paredes. Sin embargo, en la privacidad del hogar es donde se perpetúan la mayoría de los femicidios: más del 58% de las mujeres fueron asesinadas en una vivienda propia o compartida. Además, el 83,5% de las víctimas tenían algún tipo de vínculo con el femicida y más del 50% eran sus parejas o ex parejas.

“Tenemos en nuestras manos una herramienta colectiva que nos permite ver, nombrar y comprender una realidad. Sostener datos en el tiempo es actuar. Hoy sabemos que solo el 27% de la población alcanza niveles altos de conciencia sobre la violencia de género, y que casi cinco de cada diez personas tienen poca o ninguna información sobre cómo acompañar a quien la atraviesa», afirmó Florencia Mezzadra, gerenta de la fundación.

En tanto, añadió: «Por eso, además de fortalecer las respuestas institucionales, tenemos que fortalecer la trama humana que sostiene, escucha y acompaña, amplificando este conocimiento experto y trabajando en red”.

#AgenciaNA

«Gratificante». La palabra se repitió varias veces a lo largo de la conversación. Y no es casual. Para Macarena Ossola, licenciada en Antropología por la Universidad Nacional de Salta y doctora en Antropología por la Universidad de Buenos Aires, poder decir que vive de su vocación no es un dato menor: es un privilegio que reconoce como fruto de una historia personal, colectiva e institucional.

Investigadora independiente del Conicet en el ICSOH (Instituto de Investigaciones en Ciencias Sociales y Humanidades) de la Universidad Nacional de Salta, Ossola reconstruyó el origen de su camino científico en una escena precisa: cuarto grado, 10 años, un viaje de estudios a la Ciudad Sagrada de Quilmes, en Tucumán.

«Quedé maravillada. Empecé a preguntarme qué comía esa gente, cómo vivía, dónde dormía, en qué creía. Ahí supe que quería investigar. Primero desde lo detectivesco, como un juego de pistas; después, desde las ciencias sociales».

Desde entonces, la pregunta por las formas de vida en las distintas sociedades -pasadas y presentes- no la abandonó. Tampoco la conciencia de que, para las mujeres, cada espacio conquistado en el ámbito académico es el resultado de una lucha histórica.

Ser mujer en la ciencia

«Subjetivamente, no puedo decir que un colega varón me haya desplazado explícitamente por ser mujer», aclaró la investigadora. Sin embargo, advirtió que esa experiencia personal no siempre refleja lo que ocurre a nivel estructural.

Ossola participó de un proyecto de investigación federal sobre trayectorias académicas de docentes e investigadores -que coordinó en el nodo Salta- donde, junto a su equipo, analizaron desigualdades de género, territoriales y disciplinares. Las conclusiones fueron claras: las brechas existen.

«Mi edad, mi género y ser salteña ya me posicionan en un lugar distinto al de, por ejemplo, un varón de 60 años en la Patagonia, aunque investiguemos lo mismo», explicó. «Las mujeres cargamos con múltiples agendas: trabajo, tareas de cuidado, gestión del hogar. No son condiciones neutras. Y si bien es notable el incremento de varones que se comprometen en estas actividades, la equidad sigue siendo un desafío».

En las universidades públicas, el acceso femenino es alto -sobre todo en ciencias sociales y humanidades-, pero la desigualdad aparece en los niveles jerárquicos. «El gran problema es el acceso a los cargos más altos. Ahí se ve la brecha», sostuvo.

El papel de los vínculos

Madre de un niño de ocho años, la investigadora considera que para mejorar la participación de las mujeres en la ciencia son necesarias políticas concretas: guarderías en los lugares de trabajo, salas de lactancia, licencias parentales equitativas y programas sostenidos de promoción de vocaciones científicas.

En su propia trayectoria, Ossola reconoce el papel de los vínculos que acompañan. «Mi mamá fue uno de mis grandes pilares. Siempre me incentivó a seguir y a perseguir mi vocación», contó. También subrayó que el desarrollo de una carrera científica nunca es completamente individual. «Ninguna persona se forma solo por sus propios méritos: la familia que sostiene y las amistades que apoyan. Todo suma, además de los contextos políticos e institucionales que pueden promover o restringir el desarrollo de las vocaciones «.

Por último, advirtió sobre una barrera menos visible. «A veces la primera gran barrera es: no me presento porque pienso que no voy a poder. Por eso también hay que trabajar mucho para autopercibirnos capaces en distintos ámbitos».

Investigar en territorio

Su trabajo actual se centra en juventudes rurales e indígenas en Salta, especialmente en comunidades wichí de los departamentos Rivadavia y San Martín. Allí analiza trayectorias escolares y las diferencias de género en el acceso, la permanencia y la proyección educativa.

«Cuando incorporamos la variable de género, aparece todo: principalmente en contextos económicos desfavorables, las mujeres jóvenes dedican gran parte de su tiempo al cuidado de hermanos y a tareas domésticas, aunque no sean madres. La desigualdad está ahí, en la vida cotidiana».

El género no es solo un objeto de estudio: también incide en el trabajo de campo. «Cuando llegás a una comunidad, antes de hablar ya te clasificaron. Tu apariencia, tu edad, el género, tu forma de vestir, hablan antes de que una abra la boca. Y eso condiciona el vínculo».

Recordó especialmente un taller que coordinó junto a otras colegas mujeres, y en el que participaron exclusivamente mujeres del pueblo wichí. La experiencia fue reveladora. «Se generó un espacio de confianza enorme. Mujeres con ganas de hablar, de participar, de contar sus problemas. Ahí entendí que ser mujer también habilita ciertos diálogos, ciertos espacios de encuentro y conexión propios».

Para Ossola, comprender las desigualdades implica abrir el debate acerca de la diversidad y las múltiples aristas que implican la conformación de las identidades. «El género es una singularidad más, pero una que pesa. No nos define completamente, pero nos atraviesa».

Ajuste y deslegitimación

El contexto actual no le resultó indiferente. Habló de un trabajo que se produce en «modo emergencia» y de una deslegitimación creciente de las ciencias sociales y humanas. «Hay un achicamiento presupuestario muy fuerte: proyectos anulados, menos recursos, menos posibilidades de viajar, publicar o actualizarse. Y, además, una operación mediática que cuestiona para qué sirve lo que hacemos».

Recordó que, cuando inició su carrera, existían políticas explícitas de promoción de la equidad territorial y disciplinar en el otorgamiento de becas. Hoy, con menos recursos, la concentración vuelve a favorecer a los grandes centros urbanos.

«Se borran las singularidades en nombre de una supuesta igualdad de partida. Pero no partimos del mismo lugar. Si no se promueve la equidad, se fortalecen las desigualdades».

«Ahora no es solo económico. Es una deslegitimación del valor de la ciencia, especialmente de las ciencias sociales», manifestó en relación con la problemática a la que se enfrentan muchos investigadores.

Vocación y formación

A pesar del panorama crítico, Ossola insiste en lo que la sostiene: el vínculo humano. La formación de recursos humanos, el trabajo en equipo, el diálogo con colegas de otros países, el contacto prolongado con comunidades.

«Lo humano atraviesa todo. Ver crecer a los jóvenes con los que trabajé, que hoy son padres, profesionales, referentes, es parte del sentido. Y más allá de que muchas veces el vínculo se corta cuando se cierra una investigación, otras veces no. Y eso es único».

En 2020 impulsó, junto a miembros del ICSOH y de la Facultad de Humanidades de la UNSa, y en articulación con instituciones religiosas y comunitarias, una Diplomatura en Traducción Intercultural para el Acceso a la Justicia, destinada a miembros del pueblo wichí. Fue dictada en lengua wichí y en español.

«Ahí sentí que todo lo aprendido volvía a la comunidad. Que la universidad pública tiene sentido cuando el conocimiento no queda encerrado».

Antes de despedirse, dejó un mensaje para las jóvenes: «Que se autoperciban capaces. Si estudiás, si le ponés pila, las puertas se abren solas o las abrís vos».

En el marco de su compromiso con una gestión responsable y el diálogo abierto con las comunidades locales, POSCO Argentina realizó presentaciones de documentos sociales no técnicos vinculados a derechos humanos en la comunidad de Ciénaga La Redonda, en la provincia de Catamarca, el lunes 2 de marzo, y en la comunidad de Santa Rosa de los Pastos Grandes, en la provincia de Salta, el miércoles 4 de marzo.

Las actividades fueron encabezadas por los equipos de Recursos Humanos y Responsabilidad Social Empresarial de la compañía. Durante los encuentros se presentaron los principales lineamientos de la política de derechos humanos de POSCO Argentina y su aplicación en las operaciones, así como las acciones implementadas para identificar y mitigar riesgos sociales, promoviendo un entorno seguro, respetuoso y de diálogo constructivo con las comunidades.

Las jornadas tuvieron como objetivo brindar información clara y accesible sobre los compromisos de la empresa en materia de respeto y protección de los derechos humanos, fortaleciendo la transparencia y la participación comunitaria en torno a las actividades del proyecto.

Esta iniciativa forma parte de las acciones impulsadas por POSCO Argentina para dar cumplimiento a los estándares sociales establecidos por la International Finance Corporation (IFC) y por las entidades financiadoras del proyecto, alineando sus operaciones con las mejores prácticas internacionales en materia ambiental y social.

Durante años, los cargos más altos de la investigación científica parecían reservados para los hombres. Hoy, sin embargo, el panorama empieza a cambiar. Para Alicia Graciela Cid, ingeniera química e investigadora del Conicet en Salta, esa transformación es visible en la vida cotidiana del sistema científico.

«Ser mujer hoy no es una traba», afirmó. Y enseguida aclaró que ese escenario no surgió de la nada: «Muchas mujeres antes nos abrieron el camino».

Cid tiene 47 años, es salteña y actualmente se desempeña como investigadora adjunta del Conicet en el Instituto de Investigaciones para la Industria Química (INIQUI), de doble dependencia entre el Conicet y la Universidad Nacional de Salta (UNSa). Desde allí trabaja en el desarrollo de tecnologías farmacéuticas orientadas a mejorar tratamientos para enfermedades que afectan especialmente a poblaciones vulnerables.

Pero, antes de llegar a ese lugar, su trayectoria estuvo atravesada por decisiones, cambios de rumbo y también por los desafíos cotidianos que enfrentan muchas mujeres que desarrollan una carrera científica.

Las que abrieron camino

Cuando Cid comenzó su carrera académica, a principios de los 2000, el escenario era distinto. No solo había menos mujeres en posiciones de liderazgo dentro de la ciencia, sino que también resultaba difícil imaginar a una investigadora al frente de institutos o facultades.

«Hace veinte años era más difícil pensar que una mujer podía dirigir un instituto o llegar a ciertos cargos», recordó.

Hoy, en cambio, observa señales claras de transformación. «Uno ve directoras de institutos, muchas mujeres representando la ciencia en reuniones o comisiones. Son cambios que antes no eran tan comunes», señaló.

Aunque en su experiencia personal nunca sintió que su género fuera un obstáculo directo en su carrera, reconoció que el presente también es resultado de luchas previas.

«Yo sé que antes era diferente. Muchas mujeres abrieron el camino para que hoy podamos estar donde estamos», aseguró.

Maternidad y productividad

Uno de los momentos donde las desigualdades aparecen con mayor claridad es durante la maternidad. Cid lo vivió en primera persona cuando era becaria doctoral.

En ese momento, las becas del Conicet no contemplaban licencias por maternidad en su reglamentación. Aunque en su caso el instituto le otorgó el permiso, no existían todavía las prórrogas de beca que hoy se aplican automáticamente cuando una investigadora tiene un hijo.

«Cuando fui madre, la licencia era de tres meses y después tuve que volver al trabajo», recordó.

Como muchas mujeres que trabajan, tuvo que organizar su rutina entre la guardería, una persona que cuidara a su hijo por las tardes y las horas de trabajo en el laboratorio. Parte de su beca se destinaba justamente a poder sostener esa logística cotidiana.

Con el paso del tiempo, algunas de esas condiciones cambiaron: hoy las licencias son más extensas y existen mecanismos institucionales para contemplar esos períodos en las carreras científicas.

Sin embargo, para Cid el impacto de la maternidad sigue siendo una realidad difícil de ignorar.

«En general, las mujeres tenemos menor productividad científica cuando formamos una familia, porque hay una carga de tareas en la casa y con los hijos que es mayor», explicó.

La productividad -medida en publicaciones, proyectos y resultados de investigación- es uno de los principales criterios de evaluación dentro del sistema científico. Por eso, cuando los tiempos se reparten entre el laboratorio y la vida familiar, el ritmo suele resentirse.

Aun así, Cid no lo vive como un sacrificio negativo. Al contrario: fue una elección. «No me molesta haber sido menos productiva por haber priorizado a mi hijo», sostuvo la investigadora.

Desde su perspectiva, más que modificar radicalmente el sistema, el desafío está en que las evaluaciones contemplen esas etapas de la vida sin bajar la exigencia general.

Tiempos difíciles

Más allá de las discusiones sobre género, Cid señaló que hoy el principal problema que atraviesa a los investigadores -mujeres y hombres- es otro: la falta de financiamiento para la ciencia.

«La dificultad más grande hoy es el desfinanciamiento del sistema científico», dijo. El financiamiento no solo impacta en los salarios, sino, sobre todo, en la posibilidad de investigar: comprar reactivos, realizar ensayos, sostener proyectos y desarrollar nuevas líneas de trabajo.

«Creo que la mayoría de los que hacemos ciencia lo hacemos por vocación», reflexionó.

Ciencia para resolver

En la actualidad, Cid integra un grupo de investigación dedicado a desarrollar tecnologías que mejoren tratamientos para enfermedades que afectan principalmente a poblaciones vulnerables.

Entre ellas se encuentran el Chagas, la leishmaniasis y algunas parasitosis intestinales. El equipo busca mejorar terapias existentes mediante diferentes estrategias: desde modificar la forma en que se administran hasta desarrollar nuevas tecnologías para aumentar su eficacia.

Uno de los proyectos más recientes -realizado en convenio con el Ministerio de Salud- apunta al desarrollo de apósitos para tratar la leishmaniasis cutánea.

«Estamos trabajando en geles, films e incluso en impresión 3D para desarrollar apósitos que puedan aplicarse de forma tópica», explicó. Si el proyecto logra avanzar hasta su aplicación clínica, podría ofrecer una alternativa para una enfermedad que afecta a muchas comunidades del norte argentino.

Ese impacto social es, justamente, lo que mantiene viva su motivación después de más de dos décadas en la investigación.

«Lo que uno busca es llegar a algo que realmente le sirva a la sociedad», concluyó sobre su profesión.

A las futuras científicas

Cid reconoció que dedicarse a la ciencia no es un camino sencillo.

Aun así, cuando piensa en los jóvenes que quieren seguir esa vocación, su consejo fue claro: insistir.

Porque, a pesar de las dificultades, hay algo que sigue haciendo que valga la pena: «Investigar es difícil, pero es un placer cuando uno trabaja en lo que realmente le gusta», cerró.

Rossana Ledesma es licenciada en Antropología con orientación en prehistoria y arqueología por la Universidad Nacional de Salta (UNSa), docente de la carrera de Antropología e investigadora independiente del CONICET. Pero su trayectoria científica comenzó mucho antes de entrar a la universidad.

«Desde la primaria yo sabía que quería ser investigadora», recordó. La inspiración llegó a través de la lectura de un libro sobre la vida de Marie Curie, escrito por su hija, que le permitió descubrir el esfuerzo y la perseverancia detrás del trabajo científico.

«Cuando terminé de leerlo entendí que la investigación era una carrera con muchos desafíos», contó. Tenía apenas 12 años y cursaba séptimo grado, pero esa experiencia despertó una curiosidad que no dejaría de acompañarla.

Durante su adolescencia, esa inquietud se manifestó de distintas formas: coleccionaba rocas, realizaba pequeños experimentos con plantas y pigmentos para teñir flores y también reunía insectos. Esa búsqueda constante por comprender el mundo terminó encontrando su camino cuando conoció la carrera de Antropología en la UNSa.

«Vi que existía la orientación en arqueología, me inscribí y nunca cambié de carrera», señaló.

A lo largo de su formación obtuvo diversas becas de investigación que la llevaron a continuar sus estudios en Argentina y España. Tras graduarse, realizó una beca doctoral y luego completó una maestría en la Universidad Internacional de Andalucía y un doctorado en la Universidad de Alcalá, gracias a convenios académicos con la Universidad Nacional de Salta.

En 2013 ingresó a la carrera de investigadora del CONICET, donde hoy se desempeña como investigadora independiente, además de continuar su labor docente en la universidad pública.

Referentes femeninos

Además de Marie Curie, otras mujeres marcaron su mirada sobre la ciencia. Entre ellas menciona a la primatóloga Dian Fossey, autora de Gorilas en la niebla, y a la matemática y arqueóloga alemana María Reiche, conocida por sus investigaciones sobre las líneas de Nazca, en Perú.

«Ver el esfuerzo que implicaba el trabajo de campo o la dedicación para conservar el patrimonio también me inspiró mucho», explicó. Con el paso de los años, su trabajo no solo se enfocó en la investigación académica, sino también en la formación de nuevas generaciones de científicos. Para Ledesma, transmitir conocimientos y compartir la experiencia de investigar es parte fundamental del rol científico.

«Lo que tratamos de hacer con estudiantes y becarios es trabajar con compromiso social, preguntarnos para qué sirve lo que investigamos y cómo devolver ese conocimiento a la comunidad», afirmó.

Ciencia y compromiso

Actualmente, la investigadora desarrolla dos líneas principales de trabajo. Una de ellas se centra en el estudio del arte rupestre y las ocupaciones prehispánicas en Cafayate y la Quebrada de las Conchas, donde analiza tecnologías antiguas y formas de vida de poblaciones originarias.

El equipo con el que trabaja también impulsa iniciativas de comunicación científica dirigidas a escuelas, guías de turismo y comunidades locales, con el objetivo de acercar los resultados de las investigaciones a la sociedad. «Publicar en revistas científicas es importante, pero el primer destinatario de lo que investigamos tiene que ser la comunidad», sostuvo.

La segunda línea de trabajo está vinculada con el registro y la conservación del patrimonio arqueológico. Actualmente, el equipo participa en proyectos para catalogar y digitalizar colecciones de distintos museos de la provincia, con el objetivo de proteger esos bienes culturales y garantizar su conservación.

Desafíos para mujeres

Aunque reconoció que no experimentó discriminación directa en su carrera, Ledesma señaló que en la ciencia muchas investigadoras enfrentan desafíos vinculados a las responsabilidades familiares y de cuidado del hogar.

«Muchas veces esos cuidados no son visibilizados y recaen principalmente en las mujeres», explicó. Esto puede dificultar, por ejemplo, la participación en trabajos de campo prolongados o viajes académicos.

También observó que, si bien en áreas como las ciencias sociales la mayoría de los investigadores son mujeres, los cargos de gestión y dirección siguen estando mayoritariamente ocupados por varones.

A pesar de estos desafíos, Ledesma consideró que la ciencia ha avanzado en algunas políticas de igualdad, como la ampliación de licencias por maternidad o la eliminación de límites de edad en convocatorias académicas.

Vocación que persiste

A lo largo de su carrera también atravesó momentos difíciles. Uno de los más críticos fue durante la crisis económica argentina de 2001, cuando la falta de financiamiento científico la llevó a considerar abandonar la investigación.

Sin embargo, el apoyo de colegas y familiares fue clave para continuar. «Hubo momentos en los que quise dejar todo, pero siempre aparece alguien que te recuerda por qué empezaste», dijo.

Hoy, después de más de dos décadas dedicadas a la ciencia, asegura que la motivación sigue siendo la misma que cuando era una niña.

«La curiosidad. La ciencia es dinámica: siempre hay preguntas nuevas, sitios nuevos por estudiar y tecnologías nuevas para aplicar», afirmó.

Un mensaje

Para las jóvenes que sueñan con dedicarse a la investigación, su consejo es simple pero contundente: cultivar la curiosidad y no abandonar la búsqueda del conocimiento.

«Para investigar hay que tener curiosidad, imaginación y ganas de encontrar respuestas nuevas».

En el complejo agroindustrial Salvita, en Embarcación, microscópicos organismos trabajan silenciosamente para transformar la forma en que se producen los alimentos. Detrás de ese proceso está Soledad Quiroga, licenciada en Biotecnología, una científica tucumana que encontró en la industria su lugar en el mundo.

Tiene 40 años, dos hijos pequeños y una trayectoria que combina ciencia, laboratorio y producción. Su trabajo actual está vinculado a una de las áreas que más crece en la agricultura moderna: los fertilizantes biológicos, productos desarrollados a partir de microorganismos que ayudan a mejorar los suelos y a reducir el uso de químicos.

La planta en la que trabaja forma parte de Salvitec, la línea de biológicos de la empresa Salvita, y se proyecta como la primera en el norte argentino dedicada a este tipo de producción. Para Quiroga, sin embargo, la historia comenzó mucho antes, cuando todavía era estudiante en Tucumán.

El inicio

Desde muy chica, cuenta a El Tribuno, tuvo afinidad con las ciencias naturales. «Siempre me gustaron las materias vinculadas a biología. Cuando empecé a mirar las carreras disponibles en la universidad encontré Biotecnología, que en ese momento era bastante nueva. Cuando vi el plan de estudios, con materias como ingeniería genética, biología celular y molecular, sentí que era exactamente lo que quería estudiar», recuerda.

La carrera le abrió un panorama amplio. Por un lado, la investigación científica. Por otro, el desarrollo industrial. Ella eligió ampliar en el segundo camino.

«Tuve la oportunidad de hacer pasantías en empresas citrícolas en Tucumán. Ahí fue cuando descubrí que la parte industrial me fascinaba. Sentí que ese era mi lugar», explica. Ese primer contacto con el mundo productivo terminó marcando su carrera.

Se hizo su lugar

Desde sus primeros pasos en la industria agroalimentaria, Quiroga se movió en espacios donde predominaban los hombres. «Es un ámbito bastante masculino, pero ya me acostumbré desde las pasantías. Siempre estuve vinculada al sector agroindustrial», cuenta.

Después de sus primeras experiencias en Tucumán, trabajó durante años en un ingenio azucarero, uno de los sectores industriales más importantes del norte argentino. Durante casi diez años se desempeñó en Orán, también en el ámbito agroindustrial, antes de incorporarse este año a la planta de Salvita en Embarcación.

«Siempre me mantuve fiel a esa pasión que descubrí en las pasantías: la parte industrial», afirma.

Ciencia y tierra

En su trabajo actual, Quiroga participa en el desarrollo de fertilizantes biológicos, productos elaborados a partir de microorganismos que ayudan a mejorar el rendimiento de los cultivos sin dañar el suelo.

Para muchos productores, el concepto todavía suena complejo.

Pero ella lo explica de manera simple. «Trabajamos con microorganismos que ayudan al suelo y a las plantas. Son fertilizantes biológicos que actúan sobre todo el sistema del suelo: el ambiente radicular, el agua, los nutrientes», señala.

A diferencia de los fertilizantes químicos tradicionales, estos productos no eliminan los microorganismos naturales del suelo.

«Los fertilizantes químicos actúan rápido, pero también eliminan todo lo que hay en el sistema. En cambio, los biológicos trabajan con el microambiente del suelo y lo fortalecen», explica a El Tribuno durante una visita en el laboratorio que se montó recientemente.

Agricultura sustentable: la ciencia detrás de los cambios hacia donde va el mundo

En la planta se producen fertilizantes líquidos, lo que facilita su aplicación. «Al ser líquidos, el productor puede incorporarlos fácilmente y los nutrientes están más disponibles para el cultivo», agrega.

Los microorganismos que contienen estos productos cumplen diferentes funciones. «Algunos ayudan a disolver fósforo en el suelo, otros estimulan el crecimiento de las raíces y otros favorecen la fijación de nitrógeno. Cada uno cumple un rol distinto», explica.

Aunque hoy los biológicos aparecen como una innovación, en realidad se trata de un campo de investigación que lleva décadas. «Cuando uno lo ve en bibliografía científica, estos desarrollos existen hace mucho tiempo. Pero recién en los últimos diez años empezamos a verlos aplicados de manera más fuerte en la producción», señala.

Para Quiroga, ser parte de esa transición es algo emocionante. «Hace diez años todo esto parecía muy lejano. Hoy verlo plasmado en una planta industrial es increíble», dice.

La empresa donde trabaja apuesta a ese camino. «Que las empresas apunten a productos biológicos es un paso muy importante para avanzar hacia una producción más sustentable», sostiene.

Para la biotecnóloga, el crecimiento de los fertilizantes biológicos está vinculado a una transformación más profunda. «Durante décadas se usaron muchos químicos, plásticos y productos sintéticos. Hoy el mundo empieza a buscar alternativas más sustentables», explica.

En su visión, el cambio también es cultural. «Es como lo que pasó con la separación de residuos. Antes parecía imposible y hoy muchas personas lo hacen. Con la agricultura sustentable está pasando algo parecido», reflexiona.

Mujer, científica y madre

Además de su rol profesional, Quiroga también enfrenta otro desafío cotidiano: combinar su trabajo científico con la maternidad.

Tiene dos hijos pequeños. «Ese es otro rol que también hay que aprender a equilibrar», reconoce. Pero también cree que esa experiencia aporta nuevas habilidades al ámbito laboral. «Creo que la maternidad también aporta cosas positivas al trabajo: paciencia, sensibilidad y capacidad de organización», dice.

En medio del revuelo que generó la foto entre Lionel Messi y Donald Trump, la panelista Yanina Latorre salió a respaldar al capitán de la Selección argentina y sorprendió con una reflexión sobre Cristina Kirchner.

Durante un debate mediático sobre la polémica, Latorre sostuvo que no ve nada malo en que un deportista se reúna con una figura política. En ese contexto, mencionó a la ex presidenta.

“A mí mañana me dicen ‘Che, Cristina Kirchner te recibe y te vas a tomar un vino… yo muero por sentarme a hablar con Cristina. Me parece una mina de una inteligencia. No pienso como en nada como ella, de una oratoria”, expresó.

Las declaraciones llamaron la atención porque Latorre suele mantener una postura muy crítica contra el kirchnerismo y particularmente contra Cristina Kirchner. De todas formas, sus dichos no cambian su postura política.

Con goles de Aurélien Tchouaméni y Federico Valverde, mientras que para el equipo gallego descontó Borja Iglesias, Real Madrid superó 2 a 1 a Celta en condición de visitante.

Durante el primer tiempo, Vinícius Júnior intentó imitar una clásica maniobra del brasileño Ronaldinho sobre la banda. Sin embargo, la jugada no salió como esperaba y la pelota terminó yéndose directamente al lateral.

El intento fallido rápidamente se viralizó en redes sociales, donde el delantero del Real Madrid fue objeto de bromas y comentarios por el curioso blooper.

La visita de Lionel Messi y todo el plantel de Inter Miami —que asistieron como vigentes campeones de la MLS— a la Casa Blanca generó mucha polémica, sobre todo por la foto que el astro argentino se sacó junto a Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

La imagen dio la vuelta al mundo, pero quien aparentemente no estaba al tanto del episodio era Frank Kudelka. El DT de Newell’s brindó una conferencia de prensa y se mostró sorprendido por la consulta de un periodista.

Cuando le preguntaron por la foto, su gesto de sorpresa lo dijo todo. “No sabía que Messi se había sacado una foto con (Donald) Trump. Cada uno hace lo que quiere y decide. No tengo juicio de valor”, sentenció.

El gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, protagonizó un fuerte cruce con un periodista durante una conferencia de prensa en la provincia.

El episodio ocurrió cuando el cronista Antonio Ruiz, de una radio local, le consultó si el gobierno provincial ayudaría a los usuarios ante el recorte de subsidios a la electricidad dispuesto por la Nación.

Ante la pregunta, Insfrán interrumpió al periodista y respondió: “No hace falta que sigas. Usted es libertario, y usted defiende la política nacional porque usted tenía que empezar haciéndose autocrítica de qué hace el Gobierno nacional para que ocurra esto en nuestra provincia”.

Luego agregó: “Contestada su pregunta totalmente, no tengo más nada que decir”.

Durante el intercambio, el gobernador le sugirió que se presente como “Tyntu el Libertario”, además de tildarlo de “ensobrado”.

La visita de Lionel Messi y todo el plantel de Inter Miami a la Casa Blanca generó mucha polémica, sobre todo por la foto que el astro argentino se sacó junto a Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

En ese contexto, el periodista Roberto Navarro publicó un duro mensaje contra el capitán de la selección argentina desde su cuenta de X.

Navarro cuestionó a quienes “tratan con liviandad la acción de Messi” y enumeró distintas acusaciones y críticas contra Trump.

“Si el hombre más famoso y tal vez más amado del mundo lo visita, le sonríe y lo aplaude, lo legitima: le da aire para seguir matando”, escribió.

El mensaje de Navarro:

Discrepo con los que tratan con liviandad la acción de Messi.

Acaba de aparecer un archivo con un acusación de una mujer que señala que Trump abusó de ella a los 13 años.

Sale a cazar inmigrantes como animales

The New York Times publicó que fue Trump quien bombardeó una escuela y mató a casi 100 niñas

Trump esta llevando al mundo a una guerra global

Si el hombre mas famoso y tal vez mas amado del mundo lo visita, le sonríe y lo aplaude, lo legitima: le da aire para seguir matando.

Tras varios meses de investigaciones por parte de los oficiales de la Fuerza Policial Antinarcotráfico, se libraron tres órdenes de allanamiento, que permitieron el cierre de dos puntos de venta y la detención de cinco personas en la ciudad de Córdoba.

El procedimiento se desarrolló en calles Antonio de la Maza, Lorenzo de Faguada, y Calle Pública de barrio José Ignacio Díaz III Sección. Allí se detuvieron a cinco personas mayores de edad (dos mujeres y tres hombres) que estaban vinculadas al narcomenudeo.

Durante los registros que se realizaron en las moradas, se logró la incautación de varias dosis de cocaína y marihuana, $118.300, una motocicleta y elementos relacionados a la causa.

Cabe destacar que los investigados realizaban las ventas en los domicilios y los compradores habitualmente se quedaban a consumir estupefacientes a metros de los puntos de venta.

En dicha causa intervino la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico del Tercer Turno, que ordenó la remisión de los elementos secuestrados y el traslado de los detenidos a sede judicial.

 

Luego de intensas tareas de investigaciones durante diez meses, personal de la Fuerza Policial Antinarcotráfico desarrolló un operativo que permitió allanar siete domicilios y cerrar cuatro puntos de venta en la ciudad de Corral de Bustos.

Las órdenes de irrupción tuvieron lugar en las calles Corrientes al 900, Colón s/n, Catamarca al 800 y Defensa s/n de la ciudad mencionada. En los domicilios se detuvieron a seis personas mayores de edad (tres hombres y tres mujeres) que pertenecían a una organización narco familiar dedicada a la comercialización de estupefacientes. Todos contaban con antecedentes previos por venta de estupefacientes.

Durante el registro de los domicilios allanados se logró incautar un arma de fuego .cal .32, dos vehículos que utilizaban para realizar delivery de drogas en diversos puntos de la ciudad y elementos relacionados a la causa.

Cabe destacar que tres de los puntos de venta se encontraban a metros de un colegio y un jardín de infantes.

Para concluir, la Fiscalía del Fuero de Lucha contra el Narcotráfico con asiento en la ciudad de Marcos Juárez ordenó la remisión de lo secuestrado y el traslado de los aprehendidos a sede judicial, quedando imputados por Comercialización de Estupefacientes Agravada en concordancia a la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.

 

Buenos Aires, 7 marzo (NA) – Las escuderías de Fórmula 1 Mercedes y Alpine, esta última donde se desempeña el argentino Franco Colapinto, recibieron unas sanciones en la previa de la carrera del Gran Premio de Australia, correspondiente a la primera fecha del campeonato.

Alpine tendrá que pagar 5.000 euros por sacar a pista al francés Pierre Gasly sin el tapacubos.

Mercedes, por su parte, deberá abonar 7.500 euros debido a que en un momento salió a girar el italiano Andrea Kimi Antonelli con el ventilador.

El caso de la escudería alemana fue más grave, ya que el artefacto se le salió mientras Antonelli giraba y lo terminó chocando el británico Lando Norris (McLaren), lo cual afectó su registro en la Q3 de la clasificación.

PROBLEMAS CON EL COMPONENTE DE ENERGÍA PARA RUSSELL

La sanción de 7.500 euros no es el único dolor de cabeza para Mercedes en esta primera fecha del campeonato.

Esto se debe a que la escudería que este sábado por la madrugada consiguió el 1-2 en la clasificación le instaló un nuevo componente de energía, una electrónica de control y un componente auxiliar al británico George Russell, quien consiguió la pole position.

Esto complica mucho al británico, ya que solo pueden usar dos componentes de energía durante toda la temporada. En caso de utilizar uno nuevo durante otro Gran Premio, sufriría una penalización en la parrilla de largada.

#AgenciaNA

Buenos Aires, 7 marzo (NA) – El Banco Central fijó una nueva tasa de interés que será de uso obligatorio para actualizar montos en juicios laborales pendientes.

Se trata de un requerimiento incluido en la ley de reforma laboral que se promulgó este viernes.

La autoridad monetaria también habilitó una serie estadística y una calculadora que permitirá estimar la actualización de las deudas según el período correspondiente.

La tasa definida corresponde a una tasa pasiva construida a partir del promedio ponderado de la efectiva diaria que las entidades financieras pagan por los depósitos a plazo fijo en pesos a 30 días.

La serie comienza el 3 de junio de 1993 y se actualizará diariamente para que pueda utilizarse en el cálculo de intereses en causas judiciales.

El BCRA explicó que la publicación de esta serie busca dar consistencia a los cálculos de actualización de montos en litigios laborales.

En paralelo, el organismo habilitó una calculadora específica que permite estimar el resultado de aplicar la tasa a un monto inicial durante un período determinado.

#AgenciaNA

Buenos Aires, 7 marzo (NA) – Según supo la Agencia Noticias Argentinas, desde el 9 de marzo, con la vuelta de Darío Barassi y su Ahora Caigo!, la grilla de la tarde de El Trece queda de la siguiente manera:

* 14.30 horas La cocina rebelde
* 16.15 horas Cuestión de peso
* 18.15 horas Ahora caigo
* 20.00 horas Telenoche

Fuente: El Trece/Televisión.com.ar.

Buenos Aires, 7 marzo (NA) – Siete personas, entre ellas dos niños, murieron y otras 16 resultaron heridas por un bombardeo ruso contra un edificio residencial en la ciudad ucraniana de Járkov, al tiempo que dos ciudadanos fallecieron en otros lugares afectados

Según informó el sitio DW, el presidente Volodímir Zelenski no descartó que haya más víctimas fatales debajo de los escombros.

A través de un mensaje en su cuenta de la red social X, el mandatario sostuvo: «Desde anoche se está trabajando para retirar los escombros de un edificio residencial en Járkiv tras un ataque ruso con un misil balístico. La entrada del edificio quedó destruida y los pisos superiores de un edificio vecino sufrieron daños».

En este contexto, el jefe de la administración militar regional, Oleg Siniegubov, agregó que en el inmueble atacado se encontró a una niña de 13 años y un menor de 9.

A su vez, un joven de 24 años murió cuando un dron explotó en su auto en sumi, al límite con Rusia, mientras que en Zaporiyia, un bebé sufrió lesiones de consideración por otro atentado.

El jefe de la administración regional, Iván Fedorov, comunicó que tres ucranianos resultaron heridos en Kiev y otros dos en Chuguiv.

#AgenciaNA