ESPECTÁCULO

Los aberrantes mensajes que envió el argentino detenido por racismo a bordo de un tren en Brasil

Escuchar la nota

Lo que comenzó como un paseo familiar para celebrar un cumpleaños terminó convirtiéndose en un episodio de tensión, indignación y conmoción. Un argentino de 63 años quedó detenido en Brasil luego de que descubrieran en su teléfono celular una serie de mensajes racistas sobre un niño de siete años al que había fotografiado y filmado durante un recorrido turístico.

El hecho ocurrió el domingo en el tradicional tren Maria Fumaça, una de las principales atracciones turísticas del estado de Minas Gerais, que conecta las ciudades históricas de São João del-Rei y Tiradentes.

Según trascendió, todo salió a la luz cuando otro pasajero alertó discretamente a la madre del menor sobre la actitud sospechosa del hombre, que viajaba sentado a pocos metros de la familia y apuntaba reiteradamente con su celular hacia el niño.

El episodio de racismo ocurrió a bordo del tren Maria Fumaça.

A partir de esa advertencia, la mujer decidió enfrentarlo. En un primer momento, el argentino negó haber tomado fotos o videos y también intentó evitar que revisaran el dispositivo. Sin embargo, la situación cambió cuando finalmente lograron acceder al contenido del teléfono.

Allí aparecieron conversaciones privadas en las que el hombre compartía imágenes del menor acompañadas por comentarios discriminatorios vinculados al color de piel. Uno de los mensajes fue el que terminó generando mayor indignación: el acusado decía que podía “tomarlo como esclavo”.

De acuerdo con la denuncia presentada ante las autoridades brasileñas, en otro intercambio también hacía referencia a “tomar una esclava” para cuidar a las nietas de la persona con la que hablaba.

El argentino había compartido fotos del menor y comentarios racistas.

El momento de la detención del argentino en Brasil

Tras el hallazgo de los mensajes, pasajeros y trabajadores del tren intervinieron rápidamente para impedir que el hombre escapara antes de la llegada de la Policía Militar brasileña.

El sospechoso, identificado como Eduardo Ignacio, permaneció retenido dentro de uno de los compartimentos hasta el final del recorrido. Luego fue trasladado a la Tercera Comisaría Regional de São João del-Rei, donde quedó detenido mientras avanza la investigación judicial por el delito de racismo. En Brasil, este tipo de acusaciones tiene una fuerte gravedad penal y suele recibir condenas severas.

La madre del niño, por su parte, declaró ante la Policía y contó el impacto emocional que sufrió toda la familia. “Es mi cumpleaños, pasé todo el día en la comisaría”, expresó ante medios locales después de formalizar la denuncia. También reveló que el menor comprendió lo que estaba ocurriendo y quedó profundamente afectado por la situación.