En medio de la conmoción en González Catán por los allanamientos de las clínicas «Argentina Salud«, en el marco de una investigación en la que se habla de una presunta red de centros médicos truchos con matrículas robadas, ambulancias y farmacias sin habilitación, un vecino contó en vivo por TN que su familia fue víctima de este lugar.

“Lo traje por un dolor de abdomen… le hicieron estudios, le inyectaron ketorolac… y a los 15 o 20 minutos murió en casa”, dijo al comenzar el diálogo con el móvil presente en el lugar. La frase, dicha con bronca y desesperación frente a las cámaras, volvió a ponerle rostro humano a un expediente que crece con cada allanamiento.
El caso de “Argentina Salud”, el nombre detrás del que la Justicia investiga una presunta red de clínicas clandestinas en el partido de La Matanza, sumó así el testimonio de Damián, hijo de Héctor Navarro, fallecido el 4 de enero tras atenderse en una sede de González Catán.
Según contó el denunciante, ese domingo volvía de jugar al pádel con su papá cuando el hombre empezó con un fuerte dolor abdominal. Eligieron la cercanía antes que la guardia pública: “Vivimos a dos cuadras”, repitió, y explicó que decidieron no ir a la UPA por la cantidad de gente.
En “Argentina Salud”, siempre de acuerdo con su relato, le practicaron un electrocardiograma, aplicaron el analgésico y lo mandaron de vuelta a la casa. Minutos después, el paciente sufrió un infarto fatal. La familia sostiene que, al revisar el estudio con otros profesionales, les dijeron que había un indicio (“una curva”) que ameritaba internación urgente.
Los empleados de la falsa clínica salieron a agredir al familiar del fallecido
La escena no quedó solo en la denuncia. Este miércoles, mientras el joven reclamaba explicaciones y pedía que el lugar fuera clausurado, se produjeron incidentes en la puerta del establecimiento.

TN mostró el momento en que, en medio de un móvil en vivo, un grupo salió desde adentro del lugar y atacó a familiares que protestaban; hubo golpes, corridas y un clima de máxima tensión. Tras el episodio hubo demorados —entre ellos el hijo de la víctima— y la Justicia dispuso una clausura preventiva en el marco de la investigación.
Detrás del estallido vecinal hay una causa que avanza sobre una operatoria mucho más grande que una sola sede. “Argentina Salud” funcionaba como un “emporio” montado con guardias 24 horas, distintas especialidades, mutual propia, ambulancias y hasta farmacias; pero, según la pesquisa, varias de esas sedes no tenían habilitación y trabajaban con profesionales sin matrícula válida o, directamente, con personas sin título atendiendo pacientes. Una fuente del área de Salud provincial afirmó que, de cuatro sedes relevadas, tres no contaban con habilitación.
Los operativos fueron múltiples y coordinados. Hubo allanamientos en localidades como González Catán, Virrey del Pino y San Justo, mientras que se realizaron 13 procedimientos simultáneos e intervino la Policía Federal. En esos operativos se secuestraron elementos que, para los investigadores, serían centrales para probar la maniobra: más de 50 sellos médicos presuntamente falsificados, documentación clínica y vehículos asociados al circuito sanitario (incluidas ambulancias con irregularidades).
En el expediente, además, aparece la hipótesis de que se usaban matrículas reales obtenidas de internet o bases de datos para confeccionar recetas, certificados y estudios apócrifos.
El “disparador” de la investigación fue la denuncia de una médica que descubrió que estaban utilizando su firma y su sello sin autorización. A partir de ahí, la Justicia reconstruyó un presunto esquema que habría afectado a más de 50 profesionales —especialmente de CABA— cuyos datos habrían sido usurpados para respaldar documentación falsa.
