PAIS

Vecinos de La Merced marcharon para pedir justicia por la muerte de Tomás, el niño atropellado por el chofer del intendente

Escuchar la nota

Este miércoles, vecinos y familiares se reunieron en la plaza San Martín de La Merced, a unos 50 metros del lugar donde ocurrió el accidente que terminó con la vida de Tomás, un niño de 5 años que fue atropellado por Miguel Plaza, chofer del intendente local, Javier Wayar.

La convocatoria, que se desarrolló de manera pacífica, tuvo como principal objetivo exigir justicia y acompañar a la familia en medio del profundo dolor que atraviesa la comunidad. Además pidieron que Wayar dé un paso al costado.

“Tenemos mucho apoyo de la gente de La Merced. No hay que esperar una semana, esto no se espera. Hay que seguir hasta que se pudra porque no tiene perdón de Dios para el intendente ni para nadie”, expresó Belén, vecina de la familia, quien además remarcó que la intención es continuar con las marchas sin generar disturbios.

En ese sentido, pidió respeto para los padres del niño: “Se marchará los días que se tenga que marchar sin hacer disturbios. Les pido respeto a los padres de Tomás. No queremos que nadie haga inconvenientes”.

«El intendente debería dar explicaciones»

El reclamo también estuvo atravesado por la bronca y la impotencia. Otro vecino manifestó que “el que nada teme, nada debe” y consideró que el intendente debería dar explicaciones públicas. “Hay abandono total de parte del municipio. Quiero que se retire”, sostuvo, al tiempo que lanzó duras acusaciones contra el conductor involucrado.

Por su parte, un tío del pequeño fue contundente: “Si la policía no actúa, si no hay justicia, lo vamos a hacer nosotros. Yo me voy a hacer cargo e iré preso. Que se sepa la verdad de cómo ha sido”.

En la misma línea, Loana, tía de la víctima, pidió que el caso no quede impune: “Que no le vuelva a pasar a nadie. ¿Por qué una persona con discapacidad conducía? No fue un accidente, él lo mató”, afirmó.

Mientras tanto, el pueblo de La Merced continúa movilizado y en duelo, con una consigna clara que se repite en cada rincón: justicia por Tomás.