En marzo, la recaudación alcanzó los $12.733 millones, lo que representa un incremento del 64,8% en comparación interanual. En este contexto, el IVA experimentó una variación interanual del 55%, mientras que los derechos aduaneros crecieron un 40%. La recaudación del mes anterior, febrero, ascendió a $13.520 millones, con una variación interanual de 86,5%, superando la inflación del 84,5% en el mismo período. Aunque aún no se dispone de cifras oficiales, se estima que la inflación interanual para ese período se sitúa entre el 50% y el 55%, lo que implicaría un crecimiento real anual de cerca del 7%, de acuerdo con analistas. El presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), Nadin Argañaraz, explicó que ‘al excluir la recaudación de tributos vinculados al comercio exterior, la variación real interanual sería positiva por 17%’. Por parte de ARCA, señalaron que la caída en la recaudación se debe en gran medida a los recortes impositivos implementados por el Gobierno: ‘La recaudación se vio afectada por la eliminación del impuesto PAIS, que el año pasado recaudó $694.903 millones’. Asimismo, destacaron que ‘la disminución de los aranceles a los Derechos de Exportación, para aquellos exportadores que cumplan con el plazo establecido para la liquidación de divisas, conforme lo estipulado por el Decreto 38/2025’, también impactó en las arcas fiscales. A esto se suma ‘la derogación a partir de este mes de la suspensión de los certificados de exclusión, lo que incidió negativamente en la recaudación de las percepciones aduaneras en IVA y Ganancias’, informaron desde la entidad. El IVA fue el impuesto que más contribuyó, con un aumento real del 1%, seguido de los impuestos relacionados con el empleo, como Ganancias, que registró $2.227.922 millones con una variación interanual del 110,8%, y los de Seguridad Social, que sumaron $3.465.194 millones, con un incremento del 99,1%. En el caso del impuesto a las Ganancias, influyó favorablemente el aumento de las retenciones a empleados en relación de dependencia y jubilados, tras la inclusión de los trabajadores en el tributo y la modificación de las escalas. Esto también benefició al aumento de las remuneraciones y al ingreso de anticipos de sociedades, con un aumento real del 36,8%. Por otro lado, los impuestos de Seguridad Social se vieron impulsados por el incremento de la remuneración bruta promedio y el aumento del tope máximo de la base imponible de aportes de empleados, aunque la variación interanual de pagos por obligaciones de períodos anteriores atenuó el resultado, resultando en una suba real del 29,2%. Las retenciones, que jugaron un papel significativo durante 2024, experimentaron en marzo un aumento del 90,1%, alcanzando los $589.467 millones, independientemente del recorte en el tributo que permitió mayores ventas. Argañaraz comentó que ‘con la reducción temporal de alícuotas, las mayores liquidaciones habrían hecho que los derechos de exportación crezcan un 23,4% real en términos interanuales’. Los derechos de importación registraron un aumento del 80,3%, totalizando $430.035 millones, debido al incremento del tipo de cambio y a las mayores importaciones en comparación con el año anterior, lo que se tradujo en una suba real del 17%. Al analizar los tres primeros meses del año, Argañaraz reportó un aumento del 8% real interanual en la recaudación tributaria nacional. ‘Al excluir los tributos vinculados al comercio exterior, la subida sería del 20% interanual en términos reales’, concluyó, señalando una caída acumulada en los derechos de exportación del 22,3%. Otro tributo que mostró una caída significativa fue Bienes Personales, con un descenso del 31,4%, atribuido al régimen vigente el año anterior que permitió adelantar cinco años del pago del mismo. Los tributos que más crecieron fueron los impuestos a los combustibles, que ascendieron un 204,4% real en los primeros tres meses del año, impulsados por los aumentos aplicados en este gravamen, así como Ganancias, que creció un 39%, y Seguridad Social, un 34%. ‘La evolución de la recaudación se explica por una combinación de cambios impositivos, como las modificaciones a Ganancias en personas humanas, la eliminación del impuesto PAIS, la baja temporal de derechos de exportación y el incremento real del impuesto a los combustibles, entre otros, así como por subas reales en la actividad y los ingresos. El primer trimestre de 2024 fue el periodo con los mayores descensos en la actividad y en los ingresos reales’, afirmó Argañaraz.
