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Karina Milei incorpora un nuevo integrante al equipo político y apunta a debilitar a Patricia Bullrich en el Senado

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Esta semana, la mesa política del Gobierno llevará a cabo su primer encuentro desde la salida de Manuel Adorni, donde se sumará un nuevo miembro: Fabián Fernández. Este nuevo secretario de Comunicación, hasta hace poco desconocido en los círculos políticos, asumirá un papel clave en la toma de decisiones de la Casa Rosada. Su inclusión en la mesa no es casual; Fernández, quien tuvo un pasado como vocero de YPF, cuenta con rango de secretario de Estado y, a diferencia de su predecesor, Karina Milei busca establecerlo como su interlocutor directo con los medios y otros sectores políticos. De perfil reservado y con un origen en el PRO, su misión será coordinar la estrategia comunicacional del grupo. Trabajará en estrecha colaboración con Adrián Ravier, el portavoz del Presidente, pero se espera que tenga mayor influencia en la toma de decisiones. Fernández ya tiene un vínculo con la mesa política, especialmente con Santiago Caputo, ya que el equipo de comunicación de YPF fue diseñado por el líder libertario, a quien Milei se refiere como el ‘arquitecto’. La llegada de Fernández es un ejemplo más del poder de la hermana del Presidente dentro de la estructura interna: los primos Martín y ‘Lule’ Menem, el vicejefe de Gabinete Ignacio Devitt y ahora Fernández son cuatro aliados incondicionales de la secretaria general. Esta fuerza le otorga una mayoría significativa, dado que Santilli, el recién llegado en esta dinámica, se ha alineado con la hermana del Presidente y el propio Javier Milei. En una situación similar se encuentra Luis Caputo, el ministro de Economía, un habitual en estas reuniones y aliado de su hermana, mientras que Santiago Caputo parece estar distanciado de las turbulencias internas. Por otra parte, Patricia Bullrich, líder del bloque en el Senado y presente en la destitución de Adorni, ha sido crítica del Ejecutivo, lo que ha llevado a tensiones. Bullrich, que llegó a presentar su renuncia por diferencias sobre el manejo del caso Adorni, es vista en el Gobierno como alguien que buscó medir fuerzas con el Presidente sin obtener respuesta a sus reclamos. “Fue una de las primeras veces en las que Javier se mantuvo en silencio ante estos incidentes; normalmente hubiera reaccionado y el costo de hacerlo podría haber sido alto”, afirman fuentes cercanas al ámbito mileísta. La maniobra de Bullrich ha generado descontento; es probable que, a futuro, su presencia en estas reuniones se vea cuestionada. Aunque actualmente su función es crucial en el Senado, su situación podría cambiar. Karina Milei ha intentado ejercer influencia en el Congreso, como evidenció la reciente reunión con 116 legisladores convocada en la Rosada, de la cual Bullrich se retiró antes por compromisos. La hermana del Presidente se ha fortalecido en el Senado y ha enviado a Ignacio Devitt, ahora vicejefe de Gabinete, como su articulador en varias ocasiones, creando desconfianza en Bullrich, quien expresó que hubiera preferido que Santilli designara a su segundo en lugar de recibir imposiciones.