Mientras continúa la investigación por el brote de hantavirus que dejó al menos tres muertos y varios casos sospechosos en altamar, el MV Hondius quedó en el centro de la escena internacional. Pero además del alerta sanitaria, el caso puso el foco sobre el exclusivo crucero polar en el que viajaban las víctimas: una embarcación de lujo diseñada para expediciones extremas y con tarifas millonarias.
Operado por la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, el MV Hondius fue inaugurado en 2019 y está considerado uno de los barcos de exploración polar más avanzados del mundo. Sus viajes están orientados a un público reducido, de alto poder adquisitivo y apasionado por la naturaleza.
Los precios para este tipo de travesías no son accesibles. Dependiendo de la ruta y del tipo de camarote, los valores oscilan entre los 15.000 y los 24.000 euros por persona, cifras que equivalen aproximadamente a entre 24,5 y 39,5 millones de pesos argentinos al cambio actual.

Un crucero pensado para expediciones extremas
El MV Hondius fue presentado como el primer buque polar Clase 6 registrado en el mundo, una categoría que certifica que puede navegar en condiciones extremas y atravesar zonas con hielo.
Según Oceanwide Expeditions, cumple con los estándares más exigentes de Lloyd’s Register para barcos de exploración polar. La embarcación mide 107,6 metros de eslora, tiene 17,6 metros de manga y un desplazamiento de 5.590 toneladas.
Además, cuenta con tecnología especialmente diseñada para expediciones científicas y turísticas en regiones remotas como la Antártida y el Ártico.

Cómo es por dentro el MV Hondius el crucero con brote de hantavirus
Lejos del estilo tradicional de los cruceros masivos, el MV Hondius apuesta por un lujo más sobrio y funcional. Sus espacios están diseñados para largas travesías en climas extremos y para pasajeros interesados en la exploración.
Entre los sectores más destacados aparece un gran salón panorámico con vista abierta al exterior, uno de los puntos más fotografiados del barco. También tiene salas de conferencias donde especialistas brindan charlas sobre biología, fauna marina y exploración polar.

El comedor principal funciona como uno de los grandes espacios de encuentro entre los pasajeros después de las excursiones. Allí se sirven menús internacionales y platos elaborados, como risotto de calabaza, en un ambiente relajado y menos formal que el de otros cruceros de lujo.
Suites, camarotes y un público muy particular
El barco cuenta con 80 camarotes distribuidos en distintas categorías: desde suites con balcón privado hasta habitaciones más compactas con ojo de buey.
En expediciones largas, las suites premium pueden superar los 29.000 euros, mientras que un camarote cuádruple ronda los 16.000 euros.
El perfil de los pasajeros también es diferente al del turismo tradicional. Según describe la compañía, la mayoría tiene entre 45 y 65 años, alto poder adquisitivo y un fuerte interés por la fotografía, la observación de aves y la naturaleza.
Mirá También

“Es mi triste deber”: qué dijo el capitán del crucero donde hubo un brote de hantavirus y tres muertos
Mirá También

